Artículo en construcción



Si algo nos ha enseñado el arte contemporáneo, es que entre una buena idea y el robo a mano armada existe una fina línea. Por eso, lo único que necesito del lector en esta oportunidad es que crea que este artículo ha salido de una idea y no de la falta de ella. Bueno, en realidad no. Lo que en verdad necesito es que participe. Así que borre lo anterior. No me importa si cree que estoy robando mientras se involucre en el robo.

La cuestión es así: este artículo ha visto la luz cerca de la medianoche del miércoles (que en tiempos meninbloggeriles es martes) y ocupará la "tapa" del blog hasta la medianoche del jueves (que en tiempos meninbloggeriles es jueves. Sí, ya sé que siguiendo la lógica anterior debería ser viernes, pero lo es para el artículo que sale, no para el relegado) Mientras dure esa franja temporal, el artículo irá tomando el rumbo que los lectores le den. O, mejor dicho, que yo le de a partir de los aportes de los lectores. Sistemáticamente interrumpiré el relato para que los lectores propongan un nuevo eslabón, de tal manera que deba retomar la historia desde ahí. Su misión -si decide aceptarla- es boicotear el artículo. Es decir, proponer algo tan complejo que haga que me arrepienta de haberle dado el poder de participar.


Ejemplo:

"y al llegar a la puerta, se encontró con..."

Anónimo dice:

la novia del secundario.

Anónimo que no es Pablo comentando para inflar el artículo dice:

un pensamiento oscuro.

Enrique Hrabina dice:

con Quique Hrabina.

¿Cómo dice? ¿que para boicotearlo lo mejor es no hacer propuestas? No, no. No trate de ganar el partido desde el escritorio. Proponga algo difícil.


Reglas:

1) Frente a las distintas propuestas para el mismo segmento, yo puedo elegir cualquiera.

2) En ningún momento podré hacer uso del giro "y entonces, se despertó".

3) Esto es un blog de humor, así que el artículo tendrá que intentar ser humorístico.

4) Podré insultar a las personas que hagan el chiste de que ya he intentado ser humorístico en el pasado y no lo he conseguido.

5) Deberé hacerle caso a las reglas.


Así como puede hacer propuestas, también puede opinar sobre si la salida anterior fue hecha con elegancia o fue simplemente un puntinazo al estilo de Quique Hrabina. En este punto usted bien podría pensar que el presente artículo se asemeja a cantar el Carmina Burana eructando: es extremadamente difícil y totalmente innecesario. En fin, vamos al artículo que si no esto se hace eterno.


Miraba fijamente y seguía sin entender. Él, que siempre se había destacado por su inteligencia; él, a quién la maestra de quinto grado felicitaba por sus composiciones; él, que había entendido función cuadrática antes que el gordo Anselmo, que era el capo del curso; ¿cómo podía ser que no terminara de ubicarse nunca en los planos de evacuación? Quizás fueran llamados así porque la gente que trata de seguirlos termina yéndose inexorablemente a la mierda. No importaba, no estaba en una emergencia y el ascensor había llegado. Y se ve que estaba etimológico, porque de pronto le pareció ridículo tomar un ascensor para bajar. ¿No debería tomar un "descensor"? Por suerte para todos, sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando abrió la puerta del des...del ascensor y se encontró con un hombre calvo y mal entrazado al que le faltaban ambos brazos. Sin siquiera saludarlo y con prepotencia le dijo: - "Pibe, no me apretás el botón del quinto que hace media hora que estoy viajando en este ascensor sin llegar a destino?". "Pero si este edificio tiene sólo 4 pisos" retrucó Eulalio. "Es cierto. En realidad al edificio que yo iba no pude entrar porque no había nadie para abrir la puerta, así que cuando alguien entró aquí, me mandé".

Mientras bajaban, estaba por preguntarle si los mancos necesitan echarse desodorante cuando el calvo le reprochó que, con solo 4 pisos, tener ascensor le parecía un despropósito. Eulalio no quería polemizar así que salió por la tangente. "Disculpe, me parece que está pisando un daguerrotipo de Domingo Faustino Sarmiento". "No creo que le importe. Entre otras cosas porque está muerto. Y porque es un daguerrotipo. Escúcheme, joven, ¿me daría una mano?". "Seguro" respondió, aguantándose la risa (que paradójicamente es la peor manera de evitar reírse), antes de sentir un fuerte golpe y desvanecerse.

Cuando despertó, lo supo, esto sólo era atribuible a la clase de ataques arteros y por la espalda de una sola persona.Tirado en el suelo y con la vista nublada, comprendió que la aparición del manco no era producto de la casualidad. Alguien amante de los caballos y benefactor de los discapacitados de la lotería Solidaria estaba detrás de semejante barbarie.

Atado a una silla, la única luz que había en aquél galpón provenía de la lámpara que ahora le apuntaba directamente a la cara. Desde la oscuridad, una voz rompió el silencio, tal como rompía la oscuridad la lámpara que ahora le apuntaba a la cara. "Nos encontramos de nuevo, Robertson". A Eulalio ya no le sorprendió escuchar esa voz, pues para ese entonces ya se había iluminado. Como aquella lámpara que ahora le apuntab...está bien, está bien. Sigamos. "Debí sospechar que estarías merodeando desde el momento en que vi ese daguerrotipo de Domingo Faustino Sarmiento. No pensé que enviarías a uno de tus secuaces a mi propia casa". "Los mancos siempre me dan una mano" retrucó el misterioso hombre. Y ambos hicieron una mueca mientras contenían la risa.

Entonces el oscuro hombre dio un paso adelante, salió a la luz y quedaron frente a frente. Con los dientes apretados, se reconocieron mutuamente:

- "No saldrás vivo de esta, Eulalio Robertson, agente especial". Empezó apostrofando el siniestro personaje.

- No te saldrás con la tuya, Lord Vinicius. Ni tú ni tu ejército de discapacitados lograrán...

- Gente con capacidades especiales.

- ¿Eh?

- No se dice "discapacitados" sino "gente con capacidades especiales".

- Ni tú ni tampoco tu ejército de gente con capacidades especiales lograrán salirse con la suya.

- ¿Ve? Esa frase es un sinsentido. Si es la "mía" ¿por qué no habría de salirme con ella? En todo caso no me saldré con la suya.

- Es lo que dije.

- No, usted dijo "no se saldrá con la suya", que vendría a ser la mía. No trata de tergiversar...se.

Pero justo en ese momento, irrumpió ferozmente el agente Rigoberto Smith (a) el lobo(*). "¿Cómo has logrado encontrarnos?" preguntó Lord Vinicius, al tiempo que descargaba en dirección de Rigoberto una ráfaga de metralla. "Pará loco! dejá de hacer ruido que no te oigo..¿qué me preguntabas?".

Aprovechando que Lord Vinicius discutía con Smith, Robertson -en un brusco movimiento- logra...bueno, caer de jeta al piso. Esto provoca una carcajada en Vinicius, hasta el punto en que no puede levantar el arma y debe refugiarse en una oficina. Es entonces que una puerta es derribada y se apersonan el grupo de mercenarios más peligroso del planeta y alrededores. Cuatro guerreros, maestros de las técnicas más mortíferas, verdaderos sastres expertos en hacer muertes a medida: "EL CUARTETO BARBA LETAL", compuesto por Chuck Norris, Renegado (el hombre), Renegado (la escoba) y Enrique Hrabina. El parecido entre sus integrantes era tal, que quienes sobrevivían a su presencia, aseguraban que eran cuatro clones del mismísimo Graham Bell-Cebú (el hombre capaz de matarte por teléfono). Esto da lugar a un intenso tiroteo.

Smith se parapeta detrás de unas cajas; el cuarteto letal abre fuego a camisa abierta; los mancos tratan de alcanzar el gatillo con los dientes; Vinicius arroja sobres de Naranjú desde la oficina y Robertson, desde el suelo, trona orgulloso: "¿adguien me puede dar muelta hacia el costado por do menos?". A esa altura, la situación tenía menos sentido que un comercial de perfume.

- "Renegado ¿por qué peleamos?" preguntó Hrabina.

- ...

- ¡Ah, es la escoba! Perdón. Che, el otro Renegado, ¿por qué peleamos?

- Acabáramos. Ahora resulta que una escoba es "el" Renegado y yo soy "el otro". Lo que me faltaba. No bastó con que...

- No lo tengo muy claro -interrumpió Chuck Norris- A ver...perá. ¡TU PLAN TIENE UNA FALLA, LORD VINICIUS!

- ¡¿Qué?! Mi plan es infalible. Merced de su aceptación social, mis sécubos han logrado poner bombas en la Aduana y en todas las casa de fotografía.

- ¿Y por qué harían eso? -volvió a preguntar Hrabina.

- Pero chsst. ¿Para qué preguntaste? Ya se lo sacaba - amonestó Chuck Norris.

Hrabina no hizo demasiado caso. No era la primera vez que lo amonestaban. Vinicius volvió a la carga.

- Acéptenlo, se acabó. ¡Basta de fotos digitales que no se imprimen nunca! Volveremos al daguerrotipo. Lo juro por Domingo Faustino Sarmiento. Ahora ríndanse, o si no...

De pronto, empieza la música y todos comienzan a bailar al ritmo del "Ring Dance". Renegado (la escoba) destaca por sobre todos. Lord Vinicius levanta una mano para captar la atención y aclara:

-Debe haber un error. Yo dije "ríndanse", no "ring dance".

-Aaaaah -generalizado.Todos se detienen. Vinicius continúa:

-Sí, continúo: ríndanse o si no..."

Vinicius no pudo completar su amenaza. Solo los años de duro entrenamiento del agente especial Eulalio Robertson pueden explicar el prodigio: desde el suelo, con la cabeza en una posición inverosímil, Eulalio escupió los dientes a modo de metralla con pasmosa puntería. El primer diente dio en la mismísima fosa nasal izquierda de Vinicius. Los siguientes dieron en los ojos de cada uno de los tullid... perdón, de los colaboradores con capacidades especiales dejándolos, además de mancos, tuertos. Vinicius explotó de ira:

- ¡No puedo creerlo! ¡¡¡El viejo truco de escupir los dientes!!! ¡¡Maldito seas, Robertson!! ¡¡Mil veces maldito!! ¿¿¡¡Cuando te lavaras los dientes, roñoso!!???

-Gamás...ga no engo ientes, imbegil!

Pero cuando parecía que estaba acabado, Vinicius sacó un as de la manga… también sacó un ramo de rosas falsas, dos palomas y veintitrés pañuelos anudados entre sí. Al final, se oyeron un par de aplausos y sacó lo que parecía estar buscando: un pulsador con un botón rojo bien grande que, por supuesto, apretó con una expresión de triunfo algo enfermiza…

Y nada. Mientras mantenía su risa de plan, miraba de reojo al pulsador y lo apretaba frenéticamente, pero no pasaba nada de nada. Maldiciendo en mil lenguas, se puso a desatornillar el pulsador. El resto miraba atónito. Algunos bostezaban. Hasta que habló Quique Hrabina:

- Vos sabés que a las cámaras digitales se les puede poner el sepia como efecto ¿no?

- ¿En serio? Haberlo dicho antes, caramba. ¿Y cómo se hace?


Todos los involucrados se fueron retirando mientras compartían conocimientos sobre cámaras digitales y ortopedia, hasta dejar el galpón vacío.

O casi. Desde atrás de una caja y haciendo una acrobática pirueta, surgió Rigoberto Smith. Apuntó su arma al vacío y clamó: "¿A donde mierda se fueron todos?". Caminó unos pasos hasta que su pie se posó sobre el botón rojo. Entonces se escuchó un click. La sangre se heló en sus venas y quedó completamente paralizado cuando notó que se abría una compuerta y pudo ver esto:






(*)Es decir: "irrumpió feroz, el lobo.


¡CORTEN!

Joya. Felicitaciones a todos los que participaron y también a los que les causó gracia. Casi que lamento haberlo arruinado uniendo los aportes.


Quedamos para la semana que viene. Listo. Yo llevo las fritas. Abrazo.



Confesiones de fin de año: Los porotos de Del Río.



Acápite: Fin de año. Confesión grupal. Los porotos de Del Río. La semilla de la malicia. Impunidad. Su turno.



Hemos llegado a fin de año. Arrastrándonos pero llegamos, y eso es lo único que importa en este momento. Es cierto que podríamos preguntarnos por qué al Señor Briks le dieron un gorrito de Papanuél para posar en la foto que acompaña su artículo del viernes pasado, aunque no es menos cierta nuestra firme decisión de ignorar la afrenta. Tengamos la fiesta en paz. Nosotros seremos miserables, nunca se nos cruzó por la cabeza la idea de negar esa condición, pero no somos rencorosos. Si alguna vez pensáramos armar un escándalo en la administración del blog, el mismo jamás se basaría en un simple gorrito navideño. Nosotros solo iniciamos revoluciones que puedan conducirnos al poder absoluto.

En fin, supongo que con una queja por escrito será suficiente.

Decía entonces que hemos llegado a fin de año, y que estuve pensando que sería maravilloso despedirlo con la confesión grupal de algún acto miserable llevado a cabo en un pasado inmediato, mediato o incluso remoto.

Bueno, esto último no lo había dicho, pero lo digo ahora. Qué tanto. Me parece que hemos visto demasiada teoría de la miseria humana y, queriéndolo o no, dejamos de lado el ejemplo práctico, el pergamino que revalida nuestra pertenencia a este selecto club.

¿Cómo qué club?

Oiga, usted además de miserable es bastante corto de entendederas eh. Seguramente no va a ser capaz de confesarme ninguna tropelía que haya quedado impune, y me va a arruinar el ejercicio colectivo.

En fin… no se preocupe. Empiezo yo, así que va a tener algunos minutos para hacer memoria, o en su defecto para inventar alguna canallada con final feliz.

Por ahora limítese a leer, y de paso trate de aprender algo.

Confesión:

¡SÍ, FUI YO EL QUE SE ECHÓ UNA SOBERANA MEADA EN EL FRASCO DE POROTOS GERMINADOS DE DEL RÍO!

Y también fui yo el que sacudió las gotitas sobre el cuaderno de comunicaciones de Daniela Sánchez, aunque esto fue solo un hecho accesorio ocasionado –quizás- por el frenesí de malicia que acababa de experimentar. No creo que pueda juzgarse una y otra actitud con la misma severidad.

Año 1983. Este simpático infante cuenta con un permiso de evacuación otorgado en plena clase de matemáticas por su maestra de cuarto grado. Sin embargo, camino al baño de varones nota que el aula de quinto grado se encuentra desierta. Los niños tienen clase de gimnasia, y están en el campo de deportes. Él lo sabe, se da cuenta, y por lo tanto no logra contener el impulso de realizar una rápida inspección del lugar.

Reina en el recinto un absoluto silencio. Desierto el escritorio de la maestra. Inundado de letras y números el pizarrón. Repletos los pupitres de cuadernos y cartucheras que aguardan un pronto regreso de sus propietarios. Y en el alféizar de la ventana, al calor del sol primaveral, una treintena de frascos.

El mocoso se arrima –aún- sin ninguna intención de perjudicar al prójimo. El interior de cada frasco contiene un algodón húmedo rodeado por un papel secante que comprime contra el vidrio un puñado de porotos a medio germinar. Y todos (me refiero a los frascos, no a los porotos) tienen pegada una etiqueta con el nombre del dueño.

Los brotes en el frasco de Del Río se alzan vigorosos. No así los de sus compañeros. Compite quizás el frasco de Corti, pero sin demasiada convicción. El resto está del todo fuera de la discusión. Son plantas raquíticas y timoratas que muy probablemente jamás superen la boca del recipiente.

Este inocente borrego concibe una idea. Un plan de acción. Y no lo medita. Procede con una sangre fría de la que solo tomará conciencia varios años más tarde.

¿Te enteraste?

¿De qué?

Los de quinto están sin recreo hasta que la seño sepa quién hizo pis en el frasco de porotos de Del Río.

Oh.

Nada se dice, sin embargo, sobre el cuaderno de comunicaciones de Daniela Sánchez. Algo es algo.

Ahora los recreos de quinto grado dependen enteramente de la conciencia del incontinente, pero la misma se encuentra maniatada y amordazada en algún recóndito compartimiento de su mente. Su perversa mente.

No hay testigos. No será necesario comprar silencios, y su reputación lo exime de toda sospecha. Es un pequeño de los que hay pocos. Tímido, silencioso, respetuoso, aplicado. Un encanto de nene.

Su conciencia por fin resuelve los complejos lazos que la mantenían cautiva, pero ya es demasiado tarde. El incidente compromete ahora el interés de las máximas autoridades, y él intuye sobradamente el concepto de impunidad. No conoce la palabra, sería incapaz de deletrearla, pero ya sabe que está hacia el norte. Su norte. Si de él dependiera –y depende- podrían expulsar a las tres divisiones de quinto grado, y aun así no diría esta boca es mía.

Han transcurrido más de diez días desde el atentado. Un Del Río abatido observa su nuevo frasco con cuatro porotos blanquísimos y rezagados. Este simpático infante presume que los anteriores habrán fallecido, o a lo sumo habrán sido sacrificados por la maestra. En el fondo da lo mismo.

Mientras tanto un Corti orgulloso celebra el triunfo de su planta.

Y un miserable de ley contempla el primer brote de la semilla de su malicia. Una semilla peligrosa. No le gustan los otros brotes, eso está bastante claro.

Tal vez por eso haya decidido mear a la competencia.

¿Quién podría culparla?



Ahora me dispongo a escuchar un buen número de confesiones horrendas.

Espero que estén a la altura y revaliden con creces su pertenencia a este selecto club.

¿Cómo qué club?

Ay Dios mío…

Basta de cháchara. Las mejores anécdotas serán relatadas –siempre desde mi óptica- en sucesivas entregas.

Confío en ustedes.



Tengan ustedes muy buenas noches.

MAL DIA PARA EL GAUCHO...

Cuando yo creía que ya no había manera de hacer más tortuosa la rutina de entrenamiento, aparece algo llamado FUNCTIONAL TRAINING.

aahhh UNA DELICIA !

uno siente que fue capturado por una tribu de bereberes; esos que gustaban de cocer a los legionarios con hierros candentes. Sólo que el legionario viene a ser usted y el hierro candente tiene forma de banda elástica.

Por otro lado, conforme se sucedían las entradas en este blog, observaba - no sin preocupación - esta nueva tendencia de mis compañeros de redacción, quienes, para mi sorpresa, comenzaron a preocuparse por la cantidad de comentarios de sus respectivos artículos. Algo que nunca antes les había movido un pelo. Mucho menos al Sr Bugman.

Gracias al inmenso cariño de los lectores, la respuesta no se hizo esperar y el incremento de los comentarios fue notable. Los últimos 4 articulos lograron un promedio general de 92,25 comentarios.
Salir al ruedo después de ellos era todo un desafío, pero no me asustaba.

Y publicó el queridísimo, Sr F (reitero mi abrazo fraternal y mis condolencias). Hay que ser muy guapo para subir una entrada respetable después de eso.

Adivinó cuál es mi punto?
SIEMPRE SE PUEDE ESTAR PEOR !


Muchas veces se me acusó de sexista.
Si eso es porque me gusta disfrutar del sexo, esta bien !
Ahora, si tiene que ver con que tengo algún prejuicio en contra de las mujeres, por Yisus! Todo lo contrario, las adoro y sin embargo ud, estimadísima lectora, va a coincidir conmigo en que hay actividades que nunca debieron ser unisex.

Un par de ejemplos:

1) BOX FEMENINO.

Si yo quisiera ver a dos mujeres peleando, querría que fuera en el lodo y con mallas minúsculas que, en lo posible, dejen todo al aire al minuto de iniciado el combate.

Flaco favor le hace al genero femenino ver a dos…damas? Transpirando como Iraní en aeropuerto Norteamericano y escupiendo como el más guarro de los camioneros Tucumanos.
No hablemos ya de la cuestión estética, porque sin más make up que kilos de vaselina en el rostro, sumado al protector bucal, logran una perfecta imitación del ogro Shreck.
Es cierto, se preocupan por el cabello. He visto algunas señoritas que suben al cuadrilátero con un hermosísimo cuan complicado peinado de infinitas trenzas minúsculas y coloridas.

AL PEDO !

Porque al primer sopapo, la mitad de las trencitas quedan colgando como las tripas de un pavo en la víspera de navidad y la otra mitad, entre las zarandeadas y la humedad, adquiere la forma de una bonita esponja de alambre.

Para rematar, mujeres al fin, no pueden con su instinto verborrágico, lo que hace que, terminado el combate, tomen el micrófono y confiesen - paradas en el centro del ring - cosas tales como que “me estaba cagando” (SIC) “locomotora” Olivera (está al final)

Intuyo que hasta “El roña” Castro se sintió un poquitín incómodo.

2) TARDE DE SHOPPING

Amiga, un varón NO ES buena compañía shoppinera. No insista.
No conozco caballero que no sienta vergüenza ajena cuando alguna de ustedes ingresa a un local, demanda que le muestren poco menos que todo el inventario del establecimiento y luego SE RETIRAN SIN COMPRAR SIQUIERA UNA HEBILLITA.

Recorrer comercios en busca de un buen precio, esta muy bien.
Visitar, uno por uno, absolutamente todos los negocios de la ciudad – habilitados por la municipalidad o no – sólo para “ver que se viene”, NO DA
Ese es, justamente, otro punto.
Una dama puede salir sin intención de adquirir producto alguno a recorrer cuanta vidriera exista, deteniéndose el tiempo que sea necesario delate de ellas. Es como si ud, caballero, visitara todas las rotiserias del centro, parándose frente a cada pollito al spiedo sólo para, al cabo de 3 horas de caminar, terminar haciendo ayuno.

Los varones no distinguimos muchos más colores que los primarios y los secundarios. Un zapato es un zapato y las carteras son todas iguales. Entrar a una lencería solo es divertido si la vendedora sexy modela el conjuntito en cuestión.


En fin.


Eso quería decir, que siempre se puede estar peor y que hay actividades que una dama (o un caballero) no debería hacer…








QUIEN MIER** LE DIJO A LA ARGO****A DE LA REFERI QUE PODÍA DIRIGIR EN NUESTRA LIGA ???!!!! UNA MINAAAAA???!!!! DESDE CUANDO??????????
Y EN INSTANCIAS FINALES ????!!!!!
UN CODAZO AL AIRE NO ES AGRESION ENFERMITAAAAAA

NO ME AGARREN NO ME AGARREN LA MAAAAATTTTTTOOOOOO




4 fechas



Me perdí el cuadrangular final.

Ayer jugamos la anteúltima fecha y por esas cuestiones de la matemática, al ganar nosotros (conmigo parado del lado de afuera de la línea de cal) y – paralelamente - perder nuestros escoltas, obtuvimos el campeonato una fecha antes de su finalización
Lo bueno es que purgué la sanción y estaré en el próximo encuentro, con vuelta olímpica y todo


Ya dije que siempre se puede estar peor?



LOS RECONTRA PUT*** HIJOS DE UN VAGON DE YEGUAS MALCOG**** DE LOS INGENIEROS, AL NO TENER YA CHANCES, COMUNICARON A LA COMISION DIRECTIVA QUE NO VAN A PRESENTAR EQUIPO EL PROXIMO FINDE Y LA RECONTRA REMIL PUT* MADRE QUE LOS REMILPA***


Hace un mes que, sin saberlo, terminé mi año deportivo. Un encanto


Y bueh…
Siempre se puede estar peor




(sin título)




Queridos lectores, hoy me está pasando algo a mí. Además del pandemonium de los finales, claro.

Una persona muy querida y muy cercana acaba de fallecer, y estuve bastante convulsionado con eso... Dudo que pueda hacer algo mínimamente gracioso.

así que los dejo en manos de otro genio, que acaba de fallecer.



Y si tienen ganas de ver la película entera, hagan clic acá!


saludos.

MIB Gourmet

Primer programa de cocina emitido por escrito.


Conducción: Francis Nardo Lópes, el Chef temperamental.



(Música moderna de fondo. Se encienden las luces del estudio, ambientado como una muy bien equipada cocina.
El Chef hace su ingreso medio como haciendo un trotecito muy canchero y con una enorme sonrisa en el rostro).

Holaholaholahola ¿Cómo están? ¡Bienvenidos sean todos!
Que gusto, pero que gusto realmente, tenerlos nuevamente ahí para compartir este, nuestro segundo programa. Me en-canta… (Sonríe).
Bueno, hoy vamos a realizar una receta que ya no es tan tan sencillita como la anterior, pero que, igual, de complicada no tiene nada eh, así que a no preocuparse y a ponerle toda la onda a la cocina ¿Dale? (Señala a cámara y guiña un ojo) ¡Vamos eh! Que, como siempre digo, a cocinar se aprende cocinando. Y por sobre todo dis-fru-tan-do eh, disfrutando de lo que se hace y, por supuesto, divirtiéndose, que eso es lo mas importante ¿No? Pasarla bien. Si, claro que si (Acomoda unos platitos y cosas en la mesada. Se lo ve relajado y contento).
¿Estamos? Bien, vamos a comenzar ya mismo con la preparación del plato de hoy (Da un par de aplausos y se refriega las manos muy entusiasmado sin dejar de sonreír en ningún momento).

Lo que vamos a hacer es comenzar a incursionar un poquito en esa maravilla culinaria que es la comida oriental ¿si? pero, ojo, a nuestra manera eh, siempre tratando de hacerlo lo mas sencillo y realizable posible para que todos ustedes puedan hacerlo en sus casas y sorprender y agasajar a sus invitados o, por que no, sorprenderse y agasajarse ustedes un día que tengan ganas de comer algo rico y sano eh (Se queda pensando) Aunque si lo cocinan ustedes como que mucho no se van a sorprender ¿No? Claro, porque ya van a saber lo que van a comer… porque lo hicieron ustedes… Que tonto jaja… Bueno… Pero la idea es esa ¿Si? ¿Dale? Buenísimo… (Menea la cabeza. La sonrisa ya no es tan amplia).

Les decía… lo que vamos a cocinar hoy es un delicioso salteado oriental de fideos, carne y vegetales al wok ¿Si? Sería como un Chou Mien bien bien básico y sencillito. Sé que suena medio compliqueti pero créanme que no lo es jajaja… (Guiña un ojo).

A ver… El secreto de esta preparación, lo mas importante que tienen que tener en cuenta, es el timing ¿Si? O sea, es fun-da-men-tal organizarse, cosa de contar con los distintos componentes del plato ya preparados y listos para ser utilizados de manera que, cuando llegue el momento, todo pueda incorporarse para dar forma al producto final.
Esto es así porque, básicamente, la cocción en un salteado es corta y muy rápida ¿si?... Como polvo de debutante jaaajajajaj… ¿Eh? (Se le borra la sonrisa de golpe y pone cara de asustado) ¡Uh perdón!… Se me escapó... ¿Esto se edita no?... Ah no, bueno…. (Chasquea la lengua. Suspira).

En fin, volviendo a la receta ¿Se entendió lo que quise decir?... No, no, lo del polvo de debutante no, lo de la forma de realizar el plato… ¿No?... Bueno, mientras lo vayamos haciendo seguro que se van a dar cuenta de lo que les estoy hablando… (Se empieza a frustrar, pero sacude la cabeza un par de veces y le vuelve a poner onda. Sonríe medio forzado).

Bueno, vamos ya mismo entonces comenzar con la preparación ¿Dale? (Hace el gesto como de pistolita, guiña un ojo y sonríe a cámara).

Lo primero que vamos a hacer es poner a hervir un recipiente con abundante agua y sal para ir pre-cocinando la pasta ¿Si?.
Yo acá ya tengo el agua hirviendo así que directamente pongo un buen puñado de estos magníficos tallarines… aaaahí está... y ahí lo dejo unos minutos para que se vayan cocinando ¿Si? Buenísimo… (Se relaja. Sonríe mirando a cámara y guiña un ojo otra vez. Se vuelve a entusiasmar). Que lin-do es cocinar, por favor… Que lindo…

Bien, vamos ahora precalentado el wok en el fuego.
Y esto es importante eh. La cocción al wok, o sea el salteado, debe hacerse a gran temperatura y rápidamente para que los ingredientes conserven su textura y su sabor ¿Si? Por eso el wok debe estar bien bien caliente antes de comenzar a incorporar los productos ¿Se entiende? ¿Me siguen? ¿Si?
Mooooy biennn… Fantástico…
Ahora vamos a preparar los ingredientes.
Yo voy a usar una combinación bien básica eh, pero recuerden siempre que esto es a gusto. Usen su imaginación. Inventen. Creen. Que la cocina es eso eh… Imaginación. Si, claro que si… Hay que crear eh, sino uno se aburre, y en la cocina aburrirse está pro-hi-bi-do… (Mira a cámara con gesto de satisfacción, como si hubiera dicho una genialidad).

Bueno, tengo aquí una cebolla a la cual voy a pelar, cortar al medio y luego cortar en pluma ¿Si? Pluma es el corte que se realiza en el mismo sentido de los anillos de la cebolla. Lo hago así porque con este corte, el producto no desprende tanto sus jugos durante la cocción… Bien …entonces cortamos aaaasí … (Empieza a cortar la cebolla y, obviamente, enseguida le empiezan a llorar los ojos).
Uh… (Se tapa los ojos con el brazo. Sacude un poco la cabeza) bueno… snif… esto es clásico cuando se trabaja con cebollas eh… uuuffff… sniff… ayayayay… (Empieza a moquear. Los ojos le chorrean exageradamente)… Uuuhh… como me agarró la put… aahh… bueno… (Hace ruido con la nariz. Las lágrimas le corren por la cara. Tiene los ojos rojísimos)… dueno, do pasa dada, ya tedminamos eh, ya tedminamos…. Aaahhhhjjj…. Uuufff…. Que do padió… (Sopla).
Listo, la rep… (Se seca los ojos y se suena un poquito la nariz con el delantal)… bue… uf… ya tenemos la cebolla cortada, así que la reservamos en un recipiente (Suspira).
Ahora seguimos con los pimientos eh, o ajíes morrón, como quieran llamarles. Es lo mismo.
Como el colorido es un detalle siempre presente y de gran importancia en la cocina oriental, vamos a tomar un pimiento de cada color.
Entonces… Tomamos medio ají rojo, medio verde y medio amarillo y procedemos a cortarlos en una juliana, pero no muy fina eh, mas bien tirando a gruesita. Tienen que quedar tipo bastoncitos, de mas o menos entre siete y nueve centímetros de largo por no mas de cinco milímetros de ancho ¿Si? ¿Me siguen? Buenísimo.
Lo que si les recomiendo es que traten de que el grosor de los bastoncitos sea lo mas uniforme posible para que al momento de la cocción no se… (Se para en seco. Mira. Pone cara de culo. Se da cuenta de que cortó mal y algunos le quedaron muy gruesos)... Uh me cago… a ver… Pará que acá… (Va a agarrando de a uno los bastoncitos gruesos y acercando mucho la cara a la mesada, los empieza a cortar longitudinalmente por la mitad con la puntita de cuchillo con mucho cuidado. Pone cara de muy concentrado. Incluso saca un poquito la lengua por el costadito de la boca. Tarda como quince minutos)… aaaahí está… bueno, ahora si, seguimos... Decía que traten de que les queden iguales… Así... ¿Ven?.
¡Bárbaro! Listo esto. Los reservamos.
Ahora tomamos una zanahoria y repetimos la operación. O sea, la cortamos en láminas primero, luego en bastoncitos, y la reservamos. Aaaahi está. Moooy bien (Se limpia un poco las manos con el delantal con cara de satisfacción y sonríe).
Por último, vamos a tomar unas hojas de cebollita de verdeo, o sea solo la parte verde, y las cortamos como en trocitos de unos 5 milímetros realizando un corte diagonal, para que quede mas presentable y canchero en la presentación ¿Eh? Jajajajaja Buenísimo… (Como le salió todo bastante bien se vuelve a poner contento) Que maravilla… Que placer esto… Que delicia...

Bien, ya tenemos listos los vegetales, ahora si pasamos a preparar la carne.
Y aquí, de nuevo, es a gusto del consumidor eh. Pueden usar carne de res, de cerdo o de pollo. Es lo mismo. Depende de su gusto personal y, por supuesto, de lo que tengan en casa al momento de realizar la receta ¿Si?. Para el resultado final no es tan relevante el tipo de carne sino la preparación ¿Estamos hasta ahí? Bárbaro. Muuy bien...

Yo en esta oportunidad voy a usar pollo, así que aquí tengo una fantástica suprema bien bien linda y fresca ¿Si? (Muestra la pechuga dándole vueltas y pasándola de mano en mano. Medio que la manosea demasiado).
Lo que voy a hacer ante todo es tomar la pieza (La tira sobre la tabla de cortar), y retirarle tooooda la piel aaaasi (Ayudándose con un cuchillito empieza a sacar la piel, pero la carne medio que se le resbala entre los dedos y le cuesta un poco. Se empieza a enojar)… ggmmmmff bueno, es que tengo las manos un poco engrasadas y… Mmmff… se resbala un toque pero… no imp… (Agarra un trozo de piel, le da un tirón medio fuerte y la pechuga se le resbala, sale volando y se le cae al piso)… ¡¡Pero la rep#&%%*& madre que me reparió!! ¡¡Pollo hijo de mil p*&tas!! (Medio ofuscado levanta la pechuga del suelo y la vuelve a tirar sobre la tabla de mala manera. Se da cuenta de cómo se puso y respira lentamente intentando calmarse. Se seca las manos con un repasador. Intenta sonreír haciéndose el que no pasa nada).

Bueno, bueno, esto puede pasar eh… No importa… La enjuagamos un poco en la canilla y listo… (Agarra la pechuga y la lava en la pileta mirándola con odio).

Listo, como nueva… Ahora si seguimos… (Sopla. Se muerde nerviosamente el labio inferior).

Bien… Una vez que retiramos bien toda la piel, con un cuchillo bien bien afilado vamos a realizar unos cortes longitudinales en la pieza, de manera que nos queden como unas fetas, a las que luego vamos a volver a cortar para que nos queden unas tiritas ¿Si? Siempre cuidando que sean mas o menos de mismo gros… (Intenta cortar pero el cuchillo no tiene filo) a ver… si… eehhmmm… (El cuchillo va y viene sobre el pedazo de pollo que no termina de cortarse nunca)... ¡¡¡Uuuuh pero la recalcada con*#* de la lora loco!!! ¡¿Por qué no me dan un palo de escoba para que corte este pollo del o#*o producción?! ¡¿Eh?! ¡¡Así capaz que es mas fácil la re*$ta madre que los reparió!! (Se enoja, tira el cuchillo a la pileta y agarra otro. Uno un poco mas chico y medio choto. Empieza a cortar con violencia y poniendo cara de bronca, transpirando por el esfuerzo) Mmmmmbieeeennn... aaaasi… (Va sacando unas tiras medio maltrechas) Te vas a cortar o no te vas a cortar pollo c&*o roto y la p*#@ que te parió… (Resopla) Ahí está… (Termina y se para con las manos en la cintura. Respira agitado.Ve que las tiras no le quedan muy parejas y además están algo desprolijas, como si las hubiera cortado a mordiscones. Aprieta los labios. Se pone colorado de bronca)… Bue, quedó bien para la mi*#%a esto me c#*o en la p#*a que me parió (Resopla. Gruñe. Menea la cabeza. Se muerde los labios. Mira para arriba. Se queda en silencio unos segundos)... Ma si, en el montón después no se nota. (Clava el cuchillo en la tabla, se limpia las manos y sigue).

(El tono de voz ya es distinto. Se lo nota molesto) Bue, ahí tenemos el pollo ya cortado ¿Si? Ahora vamos a la realización del plato que, recuerden, debe hacerse rápida y ordenadamente…

Entonces… Con el wok caliente tomam… (Se da cuenta de que el wok estuvo en el fuego como cuarenta minutos y ya echa humito)... ¡Peeeero me ca#o en la p**a que me parió, me olvidé el coso este en el fuego!… (Lo levanta, piensa, y lo vuelve a dejar sobre la hornalla de mala manera) cierto, que tenía que estar caliente.. bueno, está caliente que tanto… (Sopla)… decía: tomamos el wok y echamos apenas unos chorritos de aceite de oliva, siempre por los bordes para que se vaya calentando al contacto (Echa el aceite y de inmediato empieza a largar humo porque el wok está que pela)... ¡Uh la p*#a!… Está un poco por demás caliente… bue (Se encoje de hombros)… movemos el wok para que el aceite se distribuya bien por toda el interior de su superficie, aaaaaaasí, y luego tomamos la carne de pollo cortada en tiras, o pedazos, o lo que sea, y la incorporamos para comenzar con el salteado (Arroja las tiras en el wok y enseguida empiezan a chisporrotear y a salpicar todo. Se quema)… ¡¡Aarrgghhh!! ¡Como salpica esto me ca*o en la recalcada con*#@ de mi hermana!….

Bueno, bueno, (Empieza a hablar apretando los dientes) ahora con una cuchara de madera vamos moviendo continuamente las piezas de pollo para que no se peguen y se doren bien bien por todos lados (Revuelve violentamente con la cuchara).
Agregamos una pizca de sal, pimienta y pimentón dulce, y sarteneamos bien (Intenta hacer el típico movimiento de salteado con el wok haciéndose el canchero, pero le da medio fuerte y se le escapan unos pedacitos de pollo que caen sobre la mesada)… ¡¡Pero la c*%#*a de la lora!! (Deja, bah, tira el wok sobre la hornalla, agarra los pedacitos caídos, los tira de nuevo adentro con bronca y sigue como si nada)… Bieeennn… Seguimos sarteneando un minutito mas y listo. Retiramos del fuego y reservamos la carne porque no queremos cocinarla del todo, sino sellarla bien ¿Me siguen? ¿Si? Me alegro, porque no lo pienso repetir…

Ok, ahora agregamos un poquito mas de aceite ahí mismo en el wok, y un chorrito apenas de aceto balsámico o vino blanco para levantar los jugos de la cocción anterior, agregamos los vegetales y comenzamos a saltear.
Primero vamos con las zanahorias porque son las de consistencia mas dura… (Toma el platito donde tenía la juliana de zanahoria y lo vuelca en el wok) aaasí… bieeennn…
Apenas dos minutitos después, incorporamos ya la cebolla junto con los pimientos... (Toma el bol donde había reservado los vegetales cortados y cuando lo va a volcar en el wok se le resbala y se le cae adentro) ¡¡Pero me c#&o en la renegrida co*%$a de la vaca!! (Lo saca muy enojado y lo revolea contra el decorado. Se escucha el ruido del recipiente estrellándose contra el piso. Sigue como si nada )... Ahora movemos un poco con la cuchara… Eeeeso es, muuuy bien... Que lindo color eh (Mira a cámara pero como con fastidio)… Mezclamos bien los vegetales así así así … y volvemos a saltear para que se incorporen todos los jugos y los sabores aaasí (visiblemente nervioso vuelve a hacer el movimiento con el wok otra vez demasiado fuerte por lo que la mitad de las verduras salen volando. Algunas le pegan en la cara. Otras las para de pechito. Unas cuantas van a parar al piso) ¡¡Uuuuuh nooo pero la rep** madre que lo parió loco!! ¡¡¿Será posible que siempre me pase lo mismo la rec#*&*a de la lora?!! ¡¡No puedo ser tan pe*#&udo!! (Se enfurece y empieza a juntar todo con las manos y a tirarlo de nuevo adentro del wok. Se quema. Grita. Sacude la mano. Putea en arameo. Patea la mesada. Rezonga. Amaga dar una piña al aire, pero se contiene. Trata de calmarse. Sopla. Se queda parado con las manos en la cintura mirando para arriba y mordiéndose los labios. Se le llenan los ojos de lágrimas. Suspira)

Bue, sigamos… (Se rasca la cabeza muy molesto).

Tomamos ahora el pollo que habíamos sellado y lo agregamos… Ahí está…. Pueden agregarle también en este momento alguna hierba si quieren y si les gusta… y si no, no le echen nada, a mi la verdad chupa un hu*$o... y un chorrito de salsa de soja…

Si no tienen salsa de soja ponganlén sal … no es lo mismo pero bueno, si son tan muertos de hambre que ni tienen ni un p*to frasquito de salsa de soja en su casa allá ustedes, hagan lo que puedan.

En fin… (Revuelve todo con la cuchara de madera como con bronca).

Bien, para finalizar, y antes de que el contenido del wok se pase de cocción incorp… (Se queda colgado un segundo. Se acuerda de los fideos. Hace como una hora que están en el agua) ¡¡NOOO!!! ¡Los fideos la p**ta madre que me re pario!! ¡¡¡Me olvidé de los fideos!!! ¡¡Pero que tipo pe##*udo por favor!! (Corre hasta la olla que hierve a full. Los fideos están recontra cocidos mal y medios pegoteados en la poca agua que queda, porque el resto se evaporó) ¡¡¡Nooo mirá vos la re%$ncha de la vaca como quedo esto la re*&ta que lo parió!!! (Agarra un colador lo pone en la pileta y cuela los fideos. Como hace todo medio atropellado se salpica con el agua hirviendo) ¡¡¡AAAAArrggghhhh!!! ¡¡¡La recaj*&ta del pato!!! Me quemé hasta el oj**e y la re*#ta que lo parió!!! (Sacude la mano dando unos saltitos. Le lloran los ojos. Patea cosas. Putea. Abre la canilla de agua fría, pone la mano abajo del chorro y se queda ahí medio agachado sobre la pileta meneando la cabeza y mirando al piso. Resopla. Murmura algo inentendible. Se reincorpora. Se remoja un poco la cara y la cabeza. Se agacha y se toma un buche de agua ahí nomás de la canilla. Se seca con la manga).

Uff.... Bue, los accidentes en la cocina no son nada del otro mundo igual eh… estas cosas pasan la p**a que lo parió… en fin … A ver si se puede terminar con esto mas o menos bien …
(Nota que empieza a haber humo. Sale del wok que quedó en el fuego) ¡¡UUHHH no puede serrrr!! ¡¡Me olvidé esta mie*#a acá!!! ¡¡Me quiero matar!! … ¡¡No me avisen eh!! ¡¡Dejen dejen manga de conch**os!!… (Levanta medio atropellado el wok y le pega un par de sacudidas para intentar seguir salteando pero lo de adentro apenas se mueve porque se pegó casi todo)…¡AAAaaahhhh bueeeeeno, mirá vos que bien che!... ¡Buenísimo!… Mirá como está esto, que lindo quedó… Me encanta… la recon**a de la lora... (Deja el wok en la hornalla y se para con las manos en la cintura mirándolo con los dientes apretados).

(Se enfurece y sigue) ¡Ma si! Ya llegué hasta acá, no lo voy a dejar así…

(Mira a cámara con odio) Ahora agarramos y agregamos los fideos... (Agarra el colador y tira los fideos de mala gana adentro del wok. Lo que cae es como una pelota toda pegada y recocida de fideos)… Ahí está… Herrrrmoso… Ahora movemos todo suavemente con la cuchara de madera, bueno suavemente si esto hubiera quedado bien, acá va a haber que hacer un poco de fuerza (Empieza a revolver raspando el fondo del wok para levantar todo lo pegoteado. Lo mezcla con los fideos, a los que trata de separar con la misma cuchara. Todo toma una color negruzco y larga un poco de olor a quemado)… ¡Mmmmmmm! ¡Que rico eh!... ¿Ven como queda? Riquísimo… Es una delicia esto… Me encanta la cocina oriental, chinos del o**o y la p#ta que los parió...

Y ahora pasamos directamente a emplatar

(Agarra el wok y lo vuelca encima de un plato. Cae todo un masacote de colores mayormente amarronados y medio pegajoso. Encima la mitad se le cae afuera del plato).

¡Y no, claro, hijo de mil pu*as, ni esto me sale bien la renegrida ar%$lla de la cotorra! (Tira el wok sobre la cocina. Sopla. Se pasa las manos por la cara. Mira para arriba y mueve los labios como puteando bajito. Menea la cabeza).

Bueno, para finalizar y darle un toque de frescura a este delicioso plato de mi*rrrrda, le agregamos por encima, así en crudo, la cebollita de verdeo que teníamos reservada (Agarra un puñado de verdeo y se lo tira por encima así nomás y como con bronca)... ¡Listo!

Y ahora ¡A disfrutar eh! …

Ahí tienen el salteado oriental. Espero que les guste. Y sino… pidan pizza, me importa un cuerno.

Eso es todo por hoy.

Ahora yo me sirvo un vinito y me voy despidiendo hasta el próximo programa, mientras ustedes se quedan viendo el paso a paso y, como siempre, de paso, se pueden ir todos a la recalcada co*#ha de su hermana.

(Comienzan a bajar las luces. Sube la música. El Chef manotea una botella de vino. Cuando la quiere abrir se da cuenta de que es de utilería. Estalla en un grito de furia. La tira contra una pared y se retira por el fondo del decorado pateando cosas, haciendo ademanes e insultando a todo el mundo. Dos segundos después reaparece, mira a cámara, la señala, hace un gesto obsceno tomámdose la entrepierna con ambas manos y después se va).

Vocaciones

Serás lo que debas ser, o no serás nada
José de San Martín





Delia: -Buenas tardes a todos. Bueno, no creo que haga falta presentarme, a todos ustedes los he tratado ya en sesiones individuales y por distintos motivos les he propuesto a cada uno iniciar este grupo de terapia que comenzamos hoy.  Pero ustedes no se conocen aún y me parece que una buena manera de romper el hielo es que cada uno de ustedes se presente. La consigna es que cada uno diga su nombre, su vocación y cuente al grupo brevemente cómo fue que llegaron a la misma. Empezaré yo para que sirva de ejemplo si esta explicación no fue suficientemente clara. Mi nombre es Delia, soy terapeuta desde hace cinco años y llegué a esta profesión después de un camino bastante azaroso. Mi primer trabajo fue de camarera, mientras me costeaba la carrera de abogacía, que yo siempre había creído que era mi vocación. En el restaurante que atendía conocí a mi esposo, y a través de él conocí a un tío muy querido suyo. El tío sufrió una estafa, quedó en bancarrota y cayó en una profunda depresión, de la que salió con mucho esfuerzo y con la asistencia de una licenciada. Por esos momentos mi carrera y mi matrimonio iban a los tumbos y este tío me recomendó hacer terapia con ella. Descubrí entonces que eso era lo que yo quería hacer. Abandoné abogacía, estudié psicología y aquí estoy ahora. ¿Se entiende la consigna? -Todos asienten-  Bien, empecemos por -la licenciada Delia dirige la vista a Jorge - usted.

Jorge:-Hola, mi nombre es Jorge, y soy mecánico. En mi caso la elección de mi carrera fue inevitable, diría. Me crié en el taller de mi viejo y nunca se me ocurrió que hubiera otra carrera que no sean las de autos...je...-Baja un poco la cabeza ante la nula repercusión del frustrado juego de palabras y la gira hacia su derecha, en claro gesto de cederle la palabra a la paciente que se encuentra a su lado

Carmen:- Ehh, bueno, yo soy Carmen y hasta hace un mes era estudiante de periodismo. Es la tercera carrera que comencé y abandoné. Más que hablar de cómo llegué a mi vocación puedo hablar de cómo llegué a profesiones que sé que no los son. Antes quise estudiar diseño gráfico y cocina...(suspira) mi problema es que no sé lo que quiero...Volviendo a la consigna, quise hacer diseño gráfico porque me gusta dibujar y me gustan las computadoras creí que me iba a gustar...pero la carrera es mucho más que eso. Cuando me dí cuenta que tenía que vender una idea, un concepto, ya la idea dejó de gustarme. Lo de la cocina fue raro. Un amigo empezó la carrera y hablaba con tal entusiasmo que me enganché. Pero al poco tiempo de empezar, cuestionaba todo lo que nos enseñaban. Yo cocino de otra manera. Y cuando me criticaron una receta que se hace en mi familia desde hace varias generaciones, mandé todo al diablo...Así fue que un día compré un diario para ver clasificados y me entretuve en el kiosko...¡que cantidad de revistas! Entonces me dije ¿por qué no periodismo? Pero una vez adentro me enteré de cuantas miserias... 

En ese momento uno de los pacientes se levanta de la silla y sin decir palabra se dirige a la puerta de salida. 

Delia:- Espere, Roberto, ¿adonde va?

Roberto:- Disculpe licenciada, pero no puedo quedarme...-vacila- me parece que al menos para mí ésta no es la mejor manera de romper el hielo. Y si arrancamos así, no me parece que me convenga participar del grupo. Sabe el buen Dios a qué puertos nos lleve esta experiencia. Yo paso. Me niego rotundamente a  revelar a un grupo de desconocidos- mirando al grupo añade-, sin ofensas, -retorna la mirada a Delia- el derrotero que me llevó a ser hoy un reconocido proctólogo en Buenos Aires. Buenas tardes a todos.

Próceres estivales


- Dale.

- ¿Dale qué?

- Te toca.

- Vos estás en pedo.

- No seas llorón.

- ¡El flaco llegó a los 100 comentarios! Ni a ganchos salgo. Pongan un texto de Les Luthiers que alguno no se va a dar cuenta.

- No podemos. Ese texto lo tenemos guardado para el concurso de Bitacoras del año que viene. No seas pesado.

- ¡Qué no! Es como salir a tocar en Woodstock después de Jimmy Hendrix.

- Justamente. Están todos drogados y se van a reir de cualquier cosa.

- No, mi analogía apuntaba a que...

- Listo. Entrás.

- ¡No empujen! pero la p...


Buenas, buenas, queridos lectores. Es un gusto estar nuevamente con ustedes. Démosle un fuerte aplauso a Sir Lothar Mambetta, que nos ha deleitado con... no es necesario que el aplauso sea tan fuerte. Por la acústica que hay ¿vio? Sí, la acústica me hace doler el ego.

Antes de arrancar con el tema que nos convoca, y compelido por una coyuntura que no se puede ignorar, deseo aclarar que no importa lo que digan los documentos de los servicios secretos norteamericanos, nunca dije que a mamá el pollo le quedaba seco.

Ahora sí, a lo nuestro. No es noticia para los habitantes del hemisferio sur que se acerca el verano y, con él, las vacaciones. Los signos son claros: mujeres consternadas que ahora deben pensarlo bien antes de tomar el agarramanos del techo en un transporte público; hombres que durante todo el año han repetido el mantra "¡qué ganas de irme a la mierda!" y ahora deben cotejan esas ganas contra un presupuesto; terrazas llenas de mujeres (a veces coinciden con las consternadas del primer caso) que deben pigmentar sus piernas a como dé lugar; mails organizacionales que dan paso al managerialísimo "¡canté pri!" para definir los días que se toma cada uno; calendarios exhaustos que se acercan peligrosamente a Enero (porque los calendarios suelen incluir el enero del año siguiente). O sea, si no se dio cuenta de que se acercan las vacaciones usted es un zoquete.

No obstante, cada año usted vuelve a parecer un improvisado. Siempre averiguando qué puede hacer; siempre preguntándose si no estará pagando mucho más que el resto. Quiere ir a la playa, pero se queja de que es carísimo. Quiere ir a la sierra, pero se queja de que no tenga playa. Quiere ir a un lugar aislado donde nadie lo moleste, pero donde a la vez no tenga que hacer nada porque hay otros que lo hacen. ¿En qué quedamos? El ser humano vacacionante es una especie que entraría más en estudios propios del señor Bigud. Una extraña combinación de necesidad de solaz e instinto de supervivencia nos devuelve a un ser ventajero, quisquilloso que añora el baño de su casa (que está pagando por dejar) Es por eso que les propongo levantar la mirada y contemplar a algunos prohombres que ascienden como un faro para guiar a la humanidad perdida en los trances veraniegos. Esto si los faros ascendiesen, naturalmente.

Anselmo "¿de qué iba esto?" Gonzalez: cada año, la cancha de Voley playero ve llegar la abundante corporeidad de Anselmo. A la voz de "¿falta uno?", el Gordo nos regala con lo que podríamos denominar "pasos de baile", si es que el bailarín sufriese un ataque de epilepsia en pleno acto. Y se le enganchase un defibrilador. Pero él compensa la torpeza con su falta de estado físico.

Gonzalez sabe bien que no volverá a jugar al voley durante el año (¿qué es? ¿un federado?) pero nada como caer en la arena para que se sienta Facundo Conte por un rato.

Gervasio "el Rata" Fernandez: ¿quién dice que se necesita plata para vacacionar? Un buen juego en la computadora y un ventilador de pie son suficientes para pasar por estos meses con elegancia. Además, todo el mundo sabe que es justamente enero el mejor mes para estar en la ciudad. Los cines y restaurantes están vacíos, uno puede pasear por las calles con absoluta comodidad y viajar sentado en el subte. Y Gervasio está seguro de que -cuando termine con ese nivel que lo está frenando- se lo podrá probar a todos.

Jorge "sos un bajón" Urrutia: para Jorge las vacaciones son una suerte de casual friday extendido, pero con mala conexión. Mientras la familia corretea por algún paraje, George apoya la notebook sobre su regazo. Un sombrero piluso, un poco de bloqueador y algo de wi fi harán de estas vacaciones algo para recordar. Para recordar no traerlo al viejo la próxima vez.

Pedro "los Benvenuto eran amargos" Famigliagrossa: Pedro en realidad es la cabeza visible de un clan que supera en número a los habitantes de Mónaco. Munidos con sombrillas, toallas, tuppers, pelotas, paletas, coolers y tuppers dentro de coolers, su presencia puede percibirse en algún punto de la costa atlántica por los vacacionantes...de las sierras cordobesas. Presidente fáctico de un club social y deportivo, Pedro media en disputas infantiles, pone límites a pretenciones juveniles, acota en conversaciones seniles y te canta el envido con 21.


Si bien existen otros fenotipos vacacionales, quiero quedarme en estos ejemplos para que pueda fijarlos y no se sienta desorientado cuando encare este bello momento de esparcimiento (esparcimos los días, esparcimos el aguinaldo, esparcimos el sueldo de noviembre y diciembre...)


Y recuerde: cuando cante pri, no olvide decir "infinito punto rojo con tapa".