7 AÑOS DE BUENA SUERTE

“Estar" con un/a pelirrojo/a trae 7 años de buena fortuna.




Probablemente esta afirmación con pretensiones de axioma haya sido lanzada al ruedo por un colorado, cansado de que le gritaran "hijo de puta" (que como todo el mundo sabe es el antídoto natural contra la mala suerte que trae cruzarse con uno de estos coloridos individuos), por lo que resultaba evidente, la imperiosa necesidad de llevar adelante una investigación, con rigor científico, que me permitiera dar visos de seriedad al referido supuesto.

Mi incansable espíritu investigativo casi que me conminó a llevar a cabo la mencionada tarea.
Adelanto el resultado: mi fortuna no cambió sustancialmente, ni en uno ni en otro sentido.

Posibles motivos que pudieron contaminar la investigación afectando, en consecuencia, el resultado:

- antes de cumplir el tercer año de haber estado con una colorada, estuve con una segunda pelirroja. Me pregunto si eso no habrá anulado el efecto de la primera, librándome a la buena de Dios.

- En esos 7 años también estuve con morochas, rubias, castañas, etc (hasta una multicolor; fue en una fiesta de fin de año y tenía una peluca de esas de cotillón. Espero que abajo – de la peluca - no haya sido pelirroja porque me tira el estudio al diablo).

- Sospecho que la primer colorada no era “pura” porque …bueno…porque no era TODA colorada. En ese caso se plantea la disyuntiva sobre si se es acreedor a una suerte morigerada…3 años, ponele, o no nos toca buena fortuna en absoluto.

- Ocurre lo mismo con las morochas teñidas. Con cualquier mujer teñida, incluso las pelirrojas (que deberán teñirse de otro color)

- Las calvas son neutras.
Excepto que se hayan rapado por propia voluntad y no a causa de una enfermedad terminal. En el primer caso, la buena o mala suerte estará determinada por el hecho que sus amigos (potenciales gastadores) lo vean, o no, de la mano de la referida fémina.


Conclusión:

Hay que estar con UNA pelirroja, SIN interactuar con otras señoritas (no importa el color) esperando cumplir los siete años antes de poder estar con una segunda colorada, para disfrutar, en teoría, de la mejor de la suertes.


Lamentablemente, esta investigación quedó trunca. Hay sacrificios que no estoy dispuesto a hacer.
Ahora estoy embarcado en otro trabajo científico.

Dicen que “estar” con tres rubias, a la vez, alarga la vida.

Deséenme suerte
(o manden una colorada, aunque eso contamine el trabajo de investigación)

 
Acaso no estamos en la época de pedir deseos ?
FELIZ NAVIDAD PARA TODOS !!!
 

Consejos prácticos para sobrevivir a las fiestas



Este es el momento. Haga memoria y trate de recordar. El año pasado se lo propuso, de eso estoy seguro. Y sin embargo aquí sigue. Si se quería distinguir de los animales, el no hacerle caso al ensayo y error no es el camino. Un año le puede pasar. Dos. Pero a esta altura ya lo debería tener planificado.




Efectivamente, señores, se acercan las fiestas.


Se trata nada más y nada menos que de esa época del año donde los deseos y las prácticas suelen contrastar más dramátricamente. Desea 'paz' mientras está al borde del colapso nervioso porque las papas no alcanzan para la ensalada rusa; desea 'amor' a la vez que tironea con una anciana por la última remera talle S en un shopping a las 3 de la mañana del 23; desea 'felicidad' mientras va puteando en el auto porque este año estaba seguro que no tocaba en lo de sus suegros. Y, sin embargo, en algún momento de la noche alzará la copa y -con expresión bonachona- desea todo esto y mucho más. Una paparruchada, que quiere que le diga.


Como ya alguna vez he hablado de esto (¿se podía hacer autobombo acá?) no ahondaré en la coyuntura, sino que más bien colaboraré con algunas consignas para estas fiestas que, seguidas al pie de la letra, lo encumbrarán hasta un lugar donde Papá Nöel quedará eclipsado por su...eh...fiestitud.


a) Los regalos: a esta altura del año, cada afecto parece traducirse en un monto de dinero. Descubrir que una persona es importante para nosotros paradójicamente nos permite descubrir que nuestro presupuesto también lo es. Así, uno empieza a cuestionar que nuestros padres hayan decidido darnos tantos hermanos o que el imbécil de nuestro mejor amigo nos haya concedido el padrinazgo de su retoño. Frente a esto uno tiene una serie de opciones:


a.1. La del ermitaño: cerca de agosto, empiece a tomar cierta distancia de sus seres queridos. Tarde en atender el teléfono, no devuelva mensajes, ponga cara de que no entiende cuando le están hablando. Ya para septiembre puede intercalar estas prácticas con un malhumor recurrente. Debería llegar a fines de noviembre insultando frontalmente a todo aquél que se atreva a dirigirle la palabra. De esta manera, nadie esperará nada de usted para las fiestas. Ni a usted, ya que estamos. Eso sí, vuelva el primero de enero sonriente como quién ha despertado de un coma o se ha desembarazado de una posesión diabólica. Niegue todo y junte aceptación como para poder repetir la maniobra sin que lo linchen.


a.2. La del artesano: que el valor de un regalo no se corresponde con el valor de mercado que pueda tener ese bien, es cosa tan evidente que ni me molestaré en discutirla. Ahora, ese principio es un filón argumental a explotar. A pesar de que los dibujos que hice el año pasado no tuvieron buena aceptación general, creo que uno siempre puede encontrar regalos de menor valor acompañados de mucho cariño y una gran dosis de mendacidad.




"Mi infancia está unida al recuerdo de esas visitas a tu casa cuendo tomabamos el té con esas galletitas que solías hacer. Es un recuerdo acogedor, lleno de calor y luminosidad. Por eso te regalé esta bolsa de harina. Por las galletitas y eso. ¿No se entiende?"


"Te hice una canción, pero me da vergüenza cantarla así que te la grabé. Es más, hice que Cesar Banana Pueyrredón te la grabara. Y la incluyera en un cassete. Es la número 3 del lado B"


"Vos sabés que somos inseparables ¿no? Por eso, para vos, este tubo de "la Gotita", porque lo que "La Gotita" pega...?"


"¿Te acordás cuando recién nos pusimos de novios? ¡Qué manera de hablar por teléfono! ¡cuantas cosas nos decíamos! Por eso, flaca, mirá lo que conseguí...¡Sí, la guía telefónica del 2003! No, de nada. El reloj que me regalaste está bueno también"







"¿Segura que no te gusta el dibujo que te hice? Pero si te dibujé mucho más flaca"




El otro día leí en una nota que una de las prácticas nuevas que se puede ver en Europa fruto de la crisis es la implementación del "amigo secreto" para los regalos navideños. Estos muchachos vienen atrás nuestro como 15 años.


b) El brindis de moebius: dicen que del ridículo no se vuelve. Pero, según parece, al ridículo se vuelve anualmente. O por lo menos eso me han contado quienes lo han visto frecuentar a Johnny Walker: declaraciones de amor inapropiadas, bailes cercanos a la epilepsia, chistes de dudoso tenor a la abuela, manifiestos políticos fundamentalistas, declamaciones de cómo es la vida y la constante referencia a que lo que dice su interlocutor "le hupa un huevo" (sic) forman parte de su rutina findeañística.


En estas cosas, he escuchado que lo que mata es la mezcla. Estoy de acuerdo: usted festeje por un lado y su familia por otro.




c) Los deseos: lo dicho. Se pronuncian palabras vagas que no quieren decir nada en concreto. Se quiere quedar bien sin comprometer nada. Basta de palabras "buena onda", lo que se lleva son los deseos modestos y realistas. Van algunos botones de muestra:

- Que te pongas un pantalón viejo y encuentres plata.
- Que tu miopía disminuya en un 0,25.
- Que no tengas que encontrarte nunca con la gente del Sistema de Tránsito Ordenado (STO)
- Que te lleguen menos mails con letra Arial.
- Que tu cumpleaños caiga un viernes.
- Que después de comentar algo tu interlocutor diga "exactamente. Estaba por decir lo mismo".
- Que no pises mierda de perro ni te cague una paloma.
- Que alguna vez te despiertes sobresaltado pensando que te quedaste dormido y sea sábado.




- Que lo disfrutes con salú.

Consternado

Debo reconocer que su actitud me desconcertó. Hay cosas para las que uno jamás está preparado. Ha de ser por eso que me descolocó ver que su barbilla temblaba ajena a su voluntad, movida por esos extraños mecanismos que tiene la mente humana. 

El cuadro era dantesco, los otros seis gandules rodeaban al amado líder y sus voces se confundían en un griterío estruendoso. 

No me pidan detalles de los reclamos, no podría darlos. Sólo sé que eran reclamos porque adiviné alguna voz que le reprochaba "Así no se puede trabajar", otra que decía "un aumento del 300% y plan médico", y otra que repetía "¿dónde firmo mi renuncia?"


Mientras tanto aquél, en silencio y con la cabeza gacha, rumiaba su impotencia. 

Cansado de conjeturar, decidí tomar cartas en el asunto y llamar la atención de los gandules con un truco que hasta ahora me había resultado infalible. Sin embargo nadie pareció escucharme cuando hice el característico sonido de mezclar los naipes y preguntar a voz en cuello si alguien quería jugar. Nunca antes habían rehusado una partida de  truco. 

No me quedó más opción que apelar a mi viejo y querido lanzallamas.

-¿Se puede saber que pasa acá?

En segundos apagaron el traje de teletubbie de Renegado y solícitos me respondieron:

-Quiero necesito sospecho como que un acceso las puede ser nuevas escritorio a los instalaciones rollos  se están financiando del mar muerto nuevo que con el alquiler de no habrán mi zunga caballerizas de leopardo???!!!

-¿No pueden hablar de a uno, caramba? Bah, olvídenlo...entiendo que los problemas tienen que ver con las nuevas instalaciones, ¿es eso, Bugman?

-En efecto

-¿Y que tiene que decir al respecto?

-Tienen que entender que la situación económica actual...

Los ojos se le llenaron de lágrimas, mientras los gandules iban a la carga otra vez. Yo no podía creerlo. Nunca se me ocurrió que esto fuera posible y estaba consternado. Por un lado porque el amado líder tenia sentimientos, cosa que me resultó por demás inverosímil. Pero fundamentalmente porque al igual que el resto  sé que si su alopecía pronuncia alguna palabra relacionada a "economía" nada bueno puede surgir. Al punto comprendí que no vamos a tener el prometido horno a leña. 

Porca miseria.

MIB: la tira - 20

Relanzamiento



Acápite: Pasillos desiertos. Nostalgia. Despacho principal. Nueva redacción. Misión. Relanzamiento.



Coloqué la llave en la cerradura y de inmediato mis pasos comenzaron a retumbar en los pasillos desiertos de la redacción. Sentí nostalgia, lo admito. No temo demostrar mis sentimientos en público. Hubiera preferido percibir ese olor a madera quemada tan característico, proveniente —qué duda cabe— desde el cubículo del Señor Viejex. O cruzarme con una señorita en bikini preguntando por el paradero del Señor Briks. O siquiera leer una de las clásicas cartas de renuncia que el Señor Mariano solía pinchar en el panel de corcho para que todos lloráramos una nueva ausencia. No sé, algo. Algo medianamente familiar.

Pero no. Nada. Soledad, oscuridad y silencio. Salvo, claro está, por el haz de luz que se filtraba a través de la puerta entreabierta del despacho principal. O mejor dicho, el despacho. Ningún otro recinto del edificio podría calificarse de esa forma.

Hacia allí me dirigí entonces, obedeciendo el mandato del mensaje de texto recibido en mi teléfono móvil solo una hora antes.

Me recibió enfundado en una capa negra, con una capucha del mismo color que cubría por completo su otrora orgullosa calva. Mal signo.

Dos potencias se saludan, y otean el horizonte.

Lo noté avejentado. Tremendamente avejentado. Como si la cuarta derrota consecutiva en la final del concurso Bitácoras.com sumada a la prematura eliminación de MIB hubiera hecho —por fin— mella en su ánimo. Hacía más de un mes que no lo veía en persona.

– Como en los viejos tiempos, Bigud –arrancó diciendo.

– Como en los viejos tiempos, señor –respondí yo, que a pesar de mis quejas suelo ser leal hasta la exasperación.

– Lo noto atrasado en sus publicaciones –agregó evidenciando una feroz desconexión de la realidad.

– Es que anduve con poco tiempo –atiné a decir.

– No me tome por idiota, Bigud, usted tiene tiempo para lo que quiere.

– …

– Descuide, no tengo pensado imponerle ninguna sanción, lo convoqué por otras razones.

– …

– Dadas las apremiantes circunstancias he decidido atender a los reclamos de los gandules.

– …

– Vamos a mudarnos, Bigud. Se encuentra en marcha el operativo relanzamiento. Y deje de responder a todas mis iniciativas con puntos suspensivos, hágame la caridad. Acompáñeme, quiero mostrarle algo.

La nueva redacción.

Debo admitir que la visión de la nueva redacción me dejó sin aliento.

– Así es, Bigud. Cubículos individuales. Aire acondicionado. Computadoras de última generación. Sillones masajeadores. Señoritas ligeras de ropas. Ponys. Enanas. Hogar a leña. Biblioteca filosófica. Disfraces temáticos. No reparé en gastos.

– ¿Y cuál sería mi misión?

– Vaya y reúna a los gandules, Bigud. Usted parece ser el que cuenta con más tiempo libre. Y si no, mátelos del modo más cruel. A partir de hoy su nombre será Lord Vader.

– Lord Bigud está bien.

– Como sea. Desaparezca de mi vista.

– As you wish…

No se me ocurrió una respuesta más acorde con la encomienda.


Tengan ustedes muy buenas noches.

SIAMO FUORI

cómo lo tomaron los integrantes del MIB ?






Sr. RENEGADO


Sr. eFe



Sr. BIGUD



Sr. MARIANO



Sr. PABLO



Sr. VIEJEX



Sr. BRIKS



Sr. BUGMAN





GRACIAS POR EL ESFUERZO !!
Si de algo estamos seguros es de que los seguiremos defraudando



proximamente Maxikiosco

MIB: la tira - 19



Todavía hay tiempo para votar por MIB en los Premios Bitácoras e impedir que quede afuera de la fase final.  A no ser que prefieran que el Amado Líder cometa una locura, usen el botón grande que hay en la columna de la derecha. Sí, el que dice "Premios 2011 Bitácoras.com, vote ahora". O si eso les parece muy trabajoso, hagan click aquí.
La votación cierra el 1 de noviembre, pero por eso de los husos horarios, digamos que cierra el 31 de octubre.
El Amado Líder confía en ustedes. (Jeje, pobre iluso).