Escribe Oscar Ángel "Marciano" Lunaretti - Investigador Profesional de Fenómenos Paranormales - Platovoladorólogo - Aventurero precavido - Cazador de duendes.
La primer parte de esta historia la puede encontrar haciendo click aqui. (Salvo que Ud. sea uno de los jurados de Bitácoras.com. En ese caso hágame click en esssta).
El Pombero: segunda parte
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...y colorín, colorado, este cuento se ha cromatizado

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Hábitos
«Un hábito es algo que puedes hacer sin pensar- lo cual es la razón de que la mayoría de nosotros tengamos tantos.»
Frank A. Clark
Se trata de una tradición, Cachito. Nada más ni nada menos que eso. Una tradición es la costumbre de una comunidad, algo que una vez hicimos por una razón y luego repetimos tantas veces y por tantas generaciones que casi siempre olvidamos cual fue el disparador, el iniciador de ese hábito.
Termina un año, y sin que se note una pausa, comienza el siguiente. Lo mismo con los días, las horas...
La lluvia cae, y en algún momento se termina...pero ¿se termina? ¡No, Cacho! ¡No se termina! ¡Nada se termina! La lluvia a veces se va para otro lado, pero aunque deje de llover y no se vaya, siempre el mismo agua que cayó se filtra en la tierra, vuelve a los ríos y mares donde se evapora -o hacen un par de paradas intermedias entre las plantas y los animales- para entonces volver a algún lugar donde el sol la evapora y vuelve a las nubes para desatar otra tormenta. Otro ciclo, ¿entendés?
Y así sucede con lo que se te ocurra.
MIB informa (II)
Dignidad

Acápite: Contrastes. Intimación. Expectativas. Dignidad.
Bien. Solo a mí se me puede ocurrir saltar al campo de juego después de un artículo publicado por el Señor Briks. Porque convengamos que el análisis del comportamiento miserable, sus causas y las posibles operaciones destinadas a maquillar sus consecuencias, constituye un auténtico bodrio si con él se pretende combatir la imagen mental de una señorita que se copa y pone en práctica sus destrezas más íntimas mientras su marido mira un partido de fútbol. No imagino un modo más eficaz de hacerme odiar por el plantel completo de lectores y comentaristas; e incluso por mis propios compañeros.
Pero claro: “Usted va a publicar su artículo en tiempo y forma, porque si no lo hace le voy a arrancar las pestañas una por una y las voy a utilizar para convertir en realidad ese implante capilar tantas veces postergado. Si su intención era que su análisis científico produjera un alto impacto en la mente de los amables lectores, bueno hubiera sido que saliera al ruedo cuando tuvo la oportunidad, en vez de cambiar el turno justo con ese individuo”.
Esto es una injusticia, yo soy un hombre previsor. La semana pasada, justo antes de evadir mis responsabilidades para con la redacción, tuve una charla con el resto de los gandules y todos estuvimos de acuerdo en que el encapotado no iba a tener las agallas para abordar un tema que lo colocara otra vez en el ojo del huracán. No después de aquel artículo en el que comenzó denunciando prácticas sexuales por fuera de las convenciones para decantarse hacia lo gastronómico a último momento.
Pero claro: “No me extraña en lo absoluto que luego de un razonamiento tan primitivo hayan arribado a esa desafortunada conclusión. Por eso los bauticé ‘los gandules’, y no ‘los iluminados’. Si lo que deseaba era una solución equilibrada para sus inseguridades tendría que haber golpeado a mi puerta, y no andar celebrando tertulias con ese hatajo de mareados”.
Tarde me llega el chiflido. Ahora da lo mismo. En esta situación casi convendría que me sacara del aire a las pocas horas de la publicación. De ese modo mataríamos dos pájaros de un tiro. Yo me ahorraría la vergüenza de la permanencia, y el siguiente gandul podría valerse del contraste con estas líneas para obtener masivas loas.
Pero claro: “Casualmente de eso quería hablarle. El lunes se anuncia la terna que competirá por el trofeo en los premios Bitácoras, en la categoría Mejor Blog de Humor. Ni bien eso ocurra le voy a pisar el artículo sin miramientos”.
En fin… yo esperaba una palmada en el hombro; una palabra de aliento. Sobre todo luego de la demostración de heroísmo que hago animándome a presentar mi trabajo. En cambio me saca del aire con la primera excusa que encuentra.
Sin embargo hay algo con lo que nadie cuenta:
Mi dignidad.
Antes de que me saque él, me voy yo solo.
Ahora no escribo nada.
Tengan ustedes muy buenas noches.
MINERO. EL QUE TRABAJA EN LAS MINAS
Y ahora qué le paasssa?
Espacio de relajación y desendudamiento, por el.. el.. señor cuánto? Efe.
¿Cómo estáaan? Yo estoy re tranquilo. Pero RE MUY MUY.
Me acaban de sacar las muelas de juicio, y estoy con analgésicos hasta la nuca.. y eso que soy alto JAJAJAJAJAAJ
Y no, nada, tuve que venir igual, sino el peladdet digo.. el sr, el sr, ahi Pablo me grita que "BUGMAN; GIL!" El sr Bugman gil (ah, no, si, si claaro, bueno, si, calmate, no querés una de estas? están geniales...) El sr. Bugman no me dejaría faltar por algo tan sencillo, así que aquí estoy! Contestando preguntas desde el cielo con diamantes.
A ver, a ver..
Marta de Villa Urquiza pregunta si vimos "Hebraica Pilar".
La verdad, marta, no sé de qué me estás hablando.. hebras capilares? ni idea, es un shampoo? Ni idea, yo uso otra marca, está bueno?
(ah, no, acá me aclaran que es un video de youtube. .a ver si encuentro el link.. acatáááááá!)
FAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAC!!!!!!
Es la Fran Fine Argentina, boludooooo!
JAJAJAJAJAJAJAAJA ME MUEROOO!!
Che, les juro que con analgésicos y todo me re duele la cabeza.. no, no, nada que ver con las muelas, es por el video..
Veamos, qué más hay..
a ver, el señor Bugmangi, digo, Bugman, nos dejó una pregunta el otro día...
Señor F., visto y considerando que a todos los gandules los llamo por su seudónimo anteponiendo siempre la palabra "Señor", a usted, ¿debería decirle "Señor Señor F"?.
Claro, si, veo.. mucha gente me pregunta por qué me llamo "Señor F", y no, qué se yo.. Andrés, o Señor 42, o lo que sea.
En realidad, cuando tuve la entrevista para cubrir el puesto de redactor, se presentaron 7 candidatos.. y yo era el sexto.
El primero, resultó ser un analfabeto. El segundo, un boludo. El tercero, un chismoso. El cuarto, un dinosaurio (literalmente.. así es como renegado consiguió su disfraz de Barney) el quinto, un estúpido.
Y nada, quedé yo, que parezco medio fumado, pero soy buen tipo. Y, a diferencia de los señores A a D, sé leer y escribir.
Oiga, y qué pasó con el otro aspirante?
con el Señor G? Nada.. que me contrataron a mí antes... Igual, conociéndolo al señor G.. me da la impresión de que si lo hubieran contratado a él, el MIB sería una cosa muuuuuuuuuuuy distinta... no se si se entiende.. jijiji!
Ah, no contesté.. eh, no, "Señor F" está bien. Aunque lo otro es gracioso.. "Señor Señor Efe".. a ver, más rápido.. señorseñorefe, señorseñorefe, señorseñor.. jajajajajaja!!!
eh.. mejor me retiro. saludooos!!
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