Bigudia: Swami



Acápite: Curiosos sucesos entre la miseria y la fantasía que suelen tener lugar en mi universo propio, al cual he dado en llamar Bigudia.





Swami

El hombre, parado encima de un banquito de madera cuyas patas se entierran desparejas en el césped según cómo distribuye su peso mientras habla, habla. Habla de Dios, de amor, de paz, de armonía, de sacrificio, del prójimo, de la sencillez en la vida cotidiana. Habla de caridad, de felicidad, de amistad, de sinceridad, de piedad. Habla de muchas cosas y de nada. Habla en el parque. Habla para poca gente.

Tiene un aspecto jesucrístico, si es que tal palabra existe en la lengua castellana. Quiero decir, tiene el pelo largo, barba tupida y va vestido con una sábana blanca de manga larga, si es que tal atuendo se cataloga con esos términos en los altos círculos de la moda mundial. Lo cierto es que su figura prócer irradia misticismo, y por ello son catorce personas (incluyendo a este humilde servidor) las que lo escuchan atentas en esta helada mañana de domingo que nos regala la ciudad de Buenos Aires.

Me gustan mucho los predicadores, no sé si lo dije alguna vez en este espacio colectivo. Sí lo hice en el mío propio, de eso estoy seguro. Valoro ese aire teatral que suelen imprimir a la faena, esa ampulosidad gestual, esa voluntad de captación implícita en la mirada.

No es predicador, es swami. Esto no lo digo yo, lo dice en mi oído una señora que acaba de sumarse, elevando el auditorio a una más que respetable quincena. Debo haber pronunciado el último párrafo en voz alta, de otro modo no me explico la corrección. Es que muchas veces, sin darme cuenta, hablo lo que debería estar pensando, y otras tantas pienso lo que debería estar hablando. Ese es un inconveniente que bien podría solucionar el bendito swami si llegado el caso de que me concediera un minuto de su preciada atención para el planteo del mismo, lograra yo pronunciar alguna frase en vez de pensarla.

Un swami, según me ilustra la recién llegada mientras la odio secretamente por interrumpir la flotación de mi mente, es una suerte de gurú. Un maestro espiritual cuyo cimiento último puede ser tanto religioso como filosófico. En rigor de verdad es un título honorario que se otorga a algunos de estos maestros en base a una serie de méritos vagamente definibles. En cualquier caso da lo mismo, el asunto es que el peludo del banquito es un swami y no un predicador, y tomada debida nota de esta aclaración va siendo hora de continuar con mi exposición.

Transcurridos unos quince minutos nuestro maestro culmina su arenga, basada fundamentalmente en nociones de sentido común. Se baja del banquito, hace una reverencia, bendice a los presentes y se retira a paso lento aunque no exento de firmeza.

Prosigo mi camino meditando sobre las enseñanzas que acabo de recibir y me detengo en una especie de mercado persa que usurpa un lateral entero del parque. Ese era mi destino inicial, ya que mi hija me ha encomendado la noble tarea de conseguir algunos juegos para la playstation. La idea es terminar rápido para poder mirar un rato las maratónicas partidas de ajedrez que se desarrollan en las mesas ubicadas bajo los árboles más frondosos. Necesito distraer la mente de todos esos problemas que permanecen inmunes a las sabias palabras del gurú.

Me gusta mucho el ajedrez, no sé si lo dije alguna vez en este espacio colectivo. Sí lo hice en el mío propio, de eso estoy seguro.

¡Ey, swami!, grita uno que va de estatua viviente mientras señala un tablero dispuesto en la única mesa vacante bajo los árboles. El swami, a quien yo ya hacía en plena meditación en algún templo de la zona, está en realidad orinando contra el muro que marca el límite entre el parque y el colegio vecino. El líquido se desparrama al pie de una pintada que expresa una de esas tantas verdades materiales que suelen escaparse de las mentes más prodigiosas: Ferro capo del oeste.

Oída la propuesta nuestro maestro vuelve el rostro en dirección al emisor y responde con la claridad y sencillez que su título honorario anticipa: Voy.

Y concluida la evacuación al pie de la frase célebre, tal la promesa verbalizada segundos antes, va. Con su sábana blanca casi inmaculada y el cabello recogido en tirante coleta para evitar cualquier perjuicio a su próximo desenvolvimiento en el campo de batalla.

La partida se desarrolla con la parsimonia habitual en esta clase de eventos. El swami fuma uno tras otro unos cigarros cuya forma, tamaño y textura poseen el sello inconfundible de la elaboración casera. Del mentón de la estatua viviente chorrean pequeñas gotitas blancas que van formando un charco sobre la mesa. De tanto en tanto piezas más o menos vitales de ambos bandos abandonan el tablero sin que sus dueños expresen remordimiento alguno. El swami, al comando del ejército negro, parece mejor asentado, aunque esta no es más que una tibia apreciación de este humilde aficionado.

De pronto la estatua, ya con el rostro color piel a causa de la pérdida de líquidos corporales, pronuncia la sentencia que todos hemos estado esperando: Mate en tres.

Observo el tablero y confirmo el acierto de sus palabras. En efecto, va a perder en tres jugadas. Irremediablemente. El swami sonríe satisfecho, aunque parece dudar sobre la forma de poner en marcha la ejecución de semejante vaticinio. Y en esas andamos cuando comienzan a oírse gritos que llegan desde el corazón del parque. A lo lejos se distingue a una señora que forcejea sin mucho éxito con un arrebatador para conservar la propiedad de su cartera.

En un abrir y cerrar de ojos los dos jugadores saltan de sus asientos y se lanzan en una desenfrenada carrera hacia el lugar de los hechos. Serán unos cuarenta o cincuenta metros, no más.

El arrebatador percibe el peligro, arroja la cartera al suelo y ensaya una huída que se ve entorpecida por tener a la valiente señora enroscada en su pierna derecha mordiéndole la pantorrilla.

El swami y la estatua detienen la carrera unos metros antes de llegar al ovillo humano conformado por el caco y su víctima caníbal. Para ser exacto, se detienen a la altura de la cartera. Juntan con notable eficiencia los objetos desparramados en el suelo, se dan media vuelta y reanudan la marcha a la misma velocidad que traían, pero en sentido contrario. Al llegar de nuevo a la mesa el maestro manotea sus cigarros sin detenerse con un ágil movimiento que involucra una torsión parcial de caderas y ambos ganan la calle en dirección a la boca del subterráneo.

A lo lejos se distingue cómo en la escena del hecho (me refiero al hecho primigenio) dos policías someten no sin dificultad a la encendida señora, a todas luces excedida en la defensa de sus pertenencias. No hay rastros del arrebatador.

Para mí era mate en cinco, acota un anciano que siguió el desarrollo de la partida, la tentativa de arrebato y su posterior concreción en cabeza de Anatoli Karpov y su secuaz con la misma atención que yo.

Para mí en cuatro, respondo mientras ejecuto las maniobras pertinentes sobre el tablero sin dueño.

Aunque mirado el asunto en retrospectiva, una reflexión más profunda sería que les bastaron solo dos movimientos. Esto último lo pienso pero no lo hablo. Y no me doy cuenta. Es un inconveniente que tengo, no sé si lo dije alguna vez en este espacio colectivo. Sí lo hice en mío propio, de eso estoy seguro.


Tengan ustedes muy buenas noches.

A la vejez, viruela



Esta frasecita  decía mi viejo cuando descubría que alguien hacía cosas reñidas con su edad. Y la traigo a colación porque a mí, con cincuenta pirulos recién cumplidos sobre el lomo, me ofrecieron escribir en  MIB.
Entonces, a la vejez, viruela: Acepté este trabajo.
Y hablando de vejez (porque no sé si les dije que cumplí cincuenta años y nadie me saludó) quisiera contarles una anécdota.
Ocurrió en el otro trabajo, en el formal,  el de ocho a dieciocho, el que paga mis cuentas.
Los  otros días (antes de cumplir los cincuenta años y tener la esperanza de que alguien de esta redacción se iba a acordar de mi onomástico) en una reunión laboral, nos pasaron un video. En él, unos jubilados hacían gimnasia, trotaban, se controlaban con médicos, comían comidas sanas, reían y eran felices.
Logo de la empresa, frase con gancho y fin del video.
Cuando se prendió la luz el de marketing dijo:
__Qué les pareció el corto sobre nuestra nueva campaña institucional? Usted, Carugo, qué opina?
__Bueno, creo que el video está bien pero también deberían aparecer actores un poco más jóvenes.

__Jejeje, Carugo, no se dio cuenta que el tema es sobre la tercera edad? –respondió el tipo con suficiencia.
__Sí, sí, lo sé. Por eso mismo. No me queda claro cuándo comienza la tercera edad. Mi teoría es que cualquier persona  que cumpla un número de años que al ser multiplicados por dos arroja un resultado de tres cifras, debe ser considerado un viejo.
 La señora de Carmona, una sesentona con aire de cacatúa acusó el golpe y me miró horrorizada. Luego de hacer un gesto de desaprobación me espetó:
__Esas son patrañas pseudointelectualoides, Carugo. No importa la cantidad de años, la juventud es un estado del alma.

Antes de que pudiera argumentar mi teoría, Sartori, el gordito de Expediciones dijo:
__Por favor, señora de Carmona, a su edad diciendo semejantes cosas! –aflautó la voz como imitándola y repitió –“La juventud es un estado del alma…”  Sí, cómo no. Cuando uno es viejo es viejo y se acabó. Vaya a tomarse un Calciplus y vuelva…
__Por tus comentarios de gordo estreñido, vos deberías tomar Activia –saltó Maidana, la secretaria de Contaduría, rubia ponzoñosa  de hermosos ojos azules y pelo lacio tresemmé.
__Y vos, qué te enganchás?- retrucó Sartori - Vos serás  joven pero tenés menos  onda que flequillo de coreano. Eso también te hace una vieja chota…
__Vieja yo?!  No te permito!  -y señalando a la señora de Carmona agregó– Yo no soy como ella…
__Ayyy, habló la pendeja –retrucó la Señora de Carmona visiblemente ofendida –Dale que todos sabemos que a pesar de tus minifaldas ya  pasaste los cuarenta…
__Cómo? –agregué yo confundido –No era que una persona de menos de cincuenta era joven?
__Para una mujer parece que si pasás los treinta ya sos una gallina vieja –dijo Sartori y alegremente maullando dijo –Pelea de gatas…..!!!
Se armó una batahola infernal,  el de marketing dio por concluida la reunión y yo me quedé sin saber cuándo uno es viejo.
Si usted tampoco sabe en qué momento uno pasa a ser un geronto, le propongo que complete el siguiente cuestionario que armé con el propósito de poder tener noción a qué franja etaria pertenecemos.

Si como las mías, las respuestas mayoritarias son las número tres, vaya tramitando la jubilación.


Es viernes a la noche, y usted se dispone a:
1) Salir y divertirse con sus amigos
2) ir al cine con su pareja
3) ponerse las pantuflas cuadrillé, prender la radio AM y escuchar Hora de Bilardo por Radio La Red

En una fiesta, le presentan a una  señorita muy bonita. Cuando ella lo saluda usted se sonroja porque:
1) Es muy tímido y siempre se pone colorado ante una mujer linda
2) La señorita está tan buena que siente que sus hormonas se están alborotando y le hacen subir su temperatura corporal
3) No le pasa nada, solo se olvidó de tomar la pastilla para la presión e intuye que con los saladillos que se morfó debe tener 160 90.

A usted lo invitan a jugar al fútbol, entonces, en el equipo su desempeño es:
1) De doble cinco recuperando pelotas en el medio campo
2) De ocho recorriendo toda la banda derecha
3) De nueve (de nueve a nueve y cuarto porque a los quince minutos funde biela y pide el cambio)

En una cena el mozo le ofrece vino. Usted:
1) Le agradece pero lo rechaza porque no bebe alcohol
2) Acepta y lo bebe con delicadeza porque hizo un curso de sumiller y disfruta descubriendo los sutiles matices de un buen cabernet añejado en cubas de roble
3) Acepta y se toma una copita porque su cardiólogo le dijo que hace bien al corazón


Usted esta considerando seriamente hacerse vegetariano porque:
1) Matar animales para alimentarse le parece horrendo
2) Comer carne no es saludable
3) Sus dientes ya no tienen filo y cada vez le cuesta más masticar un buen pedazo de vacío



Su hijo esta haciendo la tarea de ciencias naturales y le pregunta cuántos huesos tiene el cuerpo  humano. Usted rápidamente responde 206 porque:
1) No hace tanto tiempo que lo estudio en la secundaria y recuerda perfectamente la cantidad.
2) Hace poco vio un documental en Discovery en donde hablaban de ese tema
3) Le duelen todos y cada uno de ellos

Desde hace un par de años  usted usa mocasines  como calzado porque:
1) Están de moda
2) Son mucho mas cómodos que cualquier otro calzado
3) Cada vez le cuesta más atarse los zapatos acordonados

Usted conoce mucho de fútbol y sus amigos lo saben. Cuando se reúne con ellos en el café y discuten sobre  tal o cual entrenador todos terminan preguntándole:
1) Creés que el Boca de Bianchi debe jugar 4-3-1-2 con Riquelme como enganche?
2) Te parece que Bianchi debe sacar a Ledesma y poner a Gago en el medio campo?
3) Es verdad que viste a Bianchi jugar de centrodelantero en Vélez en los '70?

Su hija menor  insiste con que la lleve a ver el espectáculo de Violetta en el Grand Rex. Usted le dice:
1) "Dale, te llevo" aun sabiendo que la va a pasar como el tujes mientras las niñas saltan, gritan y bailan
2) "Dale, te llevo" porque le divierten esos espectáculos en donde todos los chicos cantan y bailan en las butacas del teatro
3) "Dale, te llevo" entusiasmado porque  imagina lo bien que va a cantar Violeta Rivas con Néstor Fabián.

Hace rato que su mujer anda con la onda del feng shui y  le ha sugerido cambiar los muebles del dormitorio por unos de estilo oriental. Usted se niega rotundamente porque:
1) El estilo minimalista japonés no le agrada para nada
2) Sabe que los muebles de madera de cerezo hechos a mano cuestan fortunas
3) La cama esta apenas unos centímetros del piso e intuye lo que le va a costar por las mañanas ponerse de pie. Imagina que finalmente terminará  gateando hasta la ducha

Usted va a donar sangre para un amigo y antes de la extracción le hacen completar un formulario. Cuando llega al punto en el que le preguntan si consume o alguna vez consumió drogas usted pone:
1) "No" porque nunca consumió ninguna sustancia ilegal
2) "No" porque si bien alguna vez fumó algo que no era tabaco, eso fue hace mucho y ya prescribió
3) No sabe que responder porque tiene dudas de si la hepatalgina y los antiácidos son considerados drogas sociales

Para plástica su hijo debe dibujar unas olas y  ondas marinas. El le pide ayuda porque:
1) Usted dibuja muy bien
2) Usted no dibuja tan bien pero se las rebusca bastante
3) Usted dibuja mal pero si intenta hacer una línea recta con el Parkinson incipiente que contrajo, le quedan unas ondas fenómenas

El vaso y el agua


¿Qué ves? 
¿Qué ves cuando me ves?...

Extracto del tema "Qué ves?" del disco "La era de la boludez" 
Divididos - Año 1993


El optimista ve que el vaso está medio lleno.
El pesimista ve que el vaso está medio vacío.
El ingeniero ve que el vaso está sobredimensionado.
El poeta ve que el traslúcido cristal deja al agua desnuda, inerme, atrapada y contenida, y sufre y se regocija.
El liberal ve que el estado ha malgastado la mitad del agua, seguramente para hacer demagogia.
El marxista ve que algún cerdo capitalista ha privado al proletariado del libre usufructo del agua, quedándose con la plusvalía del agua remanente oprimiendo a los asalariados.
El psicólogo ve que el vaso medio vacío es una representación de su insatisfacción sexual. Y que la culpa es de los padres, desde luego.
El colectivero ve que hay más agua en el fondo. Que se vayan corriendo para atrás, pide.
El taxista ve que el agua no tiene idea de lo que está pasando, pero él tiene "la posta" y le explica. 
El consultor ve que el dueño del vaso tiene una posición dominante en el mercado del agua, lo que representa un desafío y una oportunidad que puede aprovechar si, asumiendo sus potencialidades, aplica su liderazgo y sortea los riesgos que amenazan la integridad del vaso. Y que le puede vender algunas horas de consultoría, claro.
El borracho ve que el vaso no tiene vino.
El gurú ve que el vaso y el agua están en armonía con el universo. 
El místico ve que el vaso está lleno hasta la mitad porque Dios quiere darle un mensaje. Algo sobre la abundancia de recursos que tienen algunos y la carencia de otros, de la pureza de Dios,  conformando una parábola sobre el alma humana donde  las burbujas en el agua remedan las faltas cometidas, y donde cada gota que cae en el vaso es indistinguible de las demás, y sin embargo única…todo junto… y se maravilla de Su infinita sabiduría y generosidad al compartirla con nosotros, inmundos y vanos mortales.
El puritano ve que el vaso tiene malas intenciones con el agua y se sonroja.
El necio no sabe si el vaso está medio lleno o medio vacío ni le importa.
El impaciente quiere que el vaso esté lleno del todo ¡ya!
El degenerado ve que el agua...jojojo...mira vos, al agua...tan purita y casta que se veía...
El drogón ve que el vaso...uuuhhh están hablando del vaaaasoooo, que flash, loco!
El indeciso no sabe si debe ver el vaso o el agua.
El miope ve que el vaso está demasiado lejos.
El sordo ve que el vaso…¡Pero si es sordo!! ¡Lo ve perfectamente! ¿Qué esperaban que vea?
La mujer ve que el marido dejó el vaso en cualquier lado, resopla, protesta y lo lleva a la cocina a lavarlo, secarlo y guardarlo.
El marido ve que el vaso…¡puta!...¿dónde mierda está mi vaso?

Un sol para M.I.B.

 Y un día llegaron las redes sociales.

Y las gentes se volcaron en masa a ellas. 

(Zuckerberg 14:16)



Ayer...

Las mieles del éxito. El perfume de la gloria.

Teníamos el embriagador beso de la fama ahí nomás, al alcance de la mano. Bueno, de los labios.

Contábamos con el aprecio y la admiración de millones y millones de lectores que deliraban de satisfacción ante cada nuevo artículo, y que reclamaban con énfasis, profiriendo gritos y hasta veladas amenazas, el posteo de nuevas y, tal como eran calificadas, extraordinarias piezas de lectura, con las que llenar sus momentos de ocio.

Provocábamos en el público femenino deseos tan ardientes e irrefrenables que las llevaban a dejar de lado cualquier resto de moralidad y recato para dar rienda suelta a sus mas bajos instintos, realizándonos insinuaciones y propuestas que harían sonrojar al mismísimo Marqués de Sade.

Logramos convertir este humide espacio en el blog mas leído del país. Del continente. De la Tierra. De la Vía Láctea. De...

De....

Bueno, por ahí exagero un poquito.

Lo cierto es que un día como hoy, pero hace cuatro años atrás, el Amado Líder daba por iniciado este proyecto.

Tan solo meses después, otros portales notaban nuestra presencia.

Un año y algo después llegábamos a la final de un concurso internacional (si, in-ter-na-cio-nal) como "Mejor Blog de Humor" (No ganamos porque hubo fraude, como todo el mundo sabe).

Y apenas un año después de eso, este sitio festejaba que recibía las primeras cien mil visitas.




Hoy...

 Fotografía gentileza de un transeúnte ocasional.

El amargo sabor de la desolación. La soledad y el olor a humedad del abandono.

La fama hace rato que, pegándonos un sopapo, nos dió vuelta la cara gritando "¡¡Salgan de acá manga de sinvergüenzas!!" .

Aquellos días felices del pasado son solo un recuerdo lejano, y hoy nos asalta la incetidumbre. Y la pobre incertidumbre se va con las manos vacías, porque nos das vuelta y no se nos cae un peso. Ni una idea.

Nos han olvidado. 

Hoy no nos visita ni un vendedor de repasadores. Un poco porque por ahí ya no hay vendedores de repasadores (y menos por internet), pero mas que nada porque todo el mundo está pelotudeando en Facebook. 
Cuanta ingratitud.

La moral del grupo está por el piso. Convengamos que nunca fue muy alta, pero ahora directamente da pena. Tanto que estamos pensando en que, quizás, sea hora de buscar nuevos horizontes. O dedicarnos a otra cosa. O ponernos a trabajar en serio.
Y encima no se sabe a ciencia cierta que fue del Amado Líder. Nadie tiene noticias de él. Ni una pista. Ni un indicio. Nada. Y eso que estamos atentos a todo eh. No se nos escapa nada. Pero aún así no sabemos nada.
Hay rumores del bajo mundo (lo comentó un enano hace unos días), de que luego de un largo retiro espiritual en una paradisíaca isla tropical, Su Ilustre Alopecía habría decidido incursionar en el mundo de la política pero, claro, son solo rumores. Y como suele ocurrir con los rumores, son incomprobables.


Por lo pronto, lo único cierto y definitivo, por ahora, es que el futuro de M.I.B., hoy, es un interrogante.




Gracias Facebook. Gracias eh...

CON UN DEMONIO !!


Bueno... la cosa es así,
si usted me conoce apenas un poco sabe que soy fanático de las películas en general y de las de de terror en particular.
Es un género que me divierte muchísimo.
También sabe que una tarde de sábado, nublada y fría, es un escenario perfecto para que yo me tire, café en mano, a disfrutar una de las tantas joyas del séptimo arte.

DEMONIOS DE LA GUERRA
  


 Así se titula el prometedor film que llegó a mis manos.
Una obra nuevita…de este año y con semejante carátula… LISTO!
A verla !
Ya le adelanto que de terror tiene poco (excepto por el desempeño de los actores) y que parece más bien una spot político…
porque como dije al principio, promete sí, pero no cumple NADA.

Básicamente la historia se trata de un grupo comando que viaja a tierras polacas (ocupadas por los nazis) porque estos germanos, que están majaretas, ya se sabe, tienen la bonita idea de invocar demonios para que peleen en lugar de ellos.
Para llevar a cabo tan maléfico plan, una rubia…esta rubia: 



Ataviada con su pintoresco uniforme (que de marcial tiene bastante poco) no le hace asco a nada - en lo que a gustos sexuales se refiere - mientras juega a la ouija y se carga a las vírgenes del pueblo en rituales satánicos.
No, todo junto no, primero una cosa y después la otra.

Cuando digo “se carga” no me refiero a encuentros lésbicos sino a sacrificios humanos. Para los encuentros lésbicos tiene a una asistente
  


Que es, en realidad, un agente doble, gracias a Yisus.

Como antes de los 10 minutos del film ud ya la vió actuar pésimamente y chaparse a la secretaria en tarlipes, se pregunta – no sin razón atento la trama desarrollada hasta el momento - si no es en verdad una peli porno.
Pero no, se da cuenta que en realidad debe ser una comedia porque en un corte de cámara y en otro escenario (el interior de un avión), nos muestran a los bravos muchachos americanos, ataviados con el uniforme nazi a fin de arrojarse en paracaídas en tierras ocupadas e infiltrarse entre los enemigos…claro..digo que es una comedia porque uno de ellos…ES NEGRO.
Detalle que poco importa, ya sabemos por infinitas películas de guerra que los nazis son bastante giles.
Como si no fuera suficiente vestirlo de nazi, el negro tiene delirios de samurai. POSTA 



No los voy a aburrir con el relato completo de tan desopilante  film.
Mal actuado, peor musicalizado, lleno de clichés y, a mi entender, con errores de edición tiene cosillas que no puedo dejar pasar, esto es:

1.- Ya en tierras enemigas el grupo de soldados (van 6 pero al poner pie en tierra se mueren 3) (yo creo que es por problemas de presupuesto) rescatan a una señorita del lugar; virgen ella, que había sido secuestrada de una aldea cercana.
Luego de matar a los 35 nazis que la custodiaban, ellos tres solitos y casi a puño limpio, la rubia rehén (todas las mujeres que aparecen son rubias) (ignoro si natural o teñidas) solicita un favor más. No le alcanza con que le hayan salvado la vida y entonces les pide – POR - FA – VOR - que no la dejen volver virgen a la aldea.
Y bueno…la lucha por el mundo libre no conoce de sacrificios y uno de ellos se la tiene que garchar, quéselevaahacer

2.- a la rubia mala del principio se le acaba la guita (pa`mi que se la reventaba en chongos) y recibe la visita de un jerarca nazi que quiere saber cómo vienen la mano para liberar más fondos o no. Por suerte para la rubia, al tipo no le interesa tanto el poder del oscurantismo como que lo aten a la pared y le den nalgadas con un látigo de cuero. Menos mal que ya dijimos que a la rubia le cabe de todo (yo creo que literalmente). La cosa es que le dieron la beca.

3.- la doble agente se escapa, se encuentra con los muchachitos buenos que no resultan ser tan buenos porque no les alcanza con la carpeta de 500 fojas con pruebas que lleva la mina y le piden que vuelva a la fortaleza enemiga para sacar fotos y para eso le dan una  cámara fotográfica (que nunca se ve) pero que la rubia esconde entre sus generosas lolas mientras promete las mejores imágenes 



(sí, lo moto está fija y el fondo es una tela donde proyectan el paisaje como en las mejores películas de los años 50)

4.- en la foto que adjunto en este item vemos a un voluntario que se deja penetrar por un pícaro diablito. …sí, tiene razón, como viene la mano mejor escojo otros términos (incluso dudo en usar “escoger”) Todo esto en presencia de la rubia aliada que no duda en agarrarse DESCARADAMENTE las tetas y apretarlas una contra otra mientras se escucha claramente el “click click” de la cámara fotográfica. (como lo lee)


Por suerte los nazis están más preocupados por el ser del averno que por las lolas de la rubia espía.

5.- Finalmente, la secretaria/doble agente/hermana de un tipo que el negro yankee/samurái/nazi había rescatado de la muerte, vuelve con el grupo munida de los documentos gráficos.
Un poco para festejar el éxito de la misión, otro poco para agradecerle al negro que le haya salvado la vida a su hermano y mucho por trola, se abre la camisa dejando en claro que no pensaba usar nunca más ese infecto uniforme.
  


El negro – que había quedado re caliente porque la aldeana virgen del principio no había querido saber nada con él (posta, de nuevo), decide aceptar el agradecimiento de la mina.
El film no deja de sorprendernos porque la dama, que tiene pinta de ser la prostituta estrella de cocodrilo, le pide disculpas al grone, antes del acto, aduciendo carecer de experiencia amatoria ya que es virgen


bueno…lo importante de todo es que esta declaración impactante ES ESCUCHADA POR UN GENERAL NAZI !!

Sí, yo tampoco sé de dónde salió.
Chau, a la mina la agarran para sacrificarla por ser …por sermmgggfff por ser ji ji POR SER VIRGEN JAJAJAJAJAJA COFF COFOFFF aaaah….quehijjj…bueno y al tipo también lo apresan pero para que el demonio lo posea, no había muchos voluntarios en tal sentido

Todo termina cuando el comandante de la misión, que es soldado y ex cura, afortunadamente, y que – además – de pedo tenía una cantimplora llena de agua bendita, exorciza al negro, y – juntos – rescatan a la rubia virgen (ji ji ji) que no sé por qué todavía no la habían pasado a cuchillo.
FIN

Como dije con la obra de teatro. Si no me creen googleen, pero de verdad les digo…el tiempo es una joya que no se recupera y acá, amigos, lo van a perder lastimosamente.

Tengan una excelente semana


MIB: la tira - 24




Aburrido


El estadio, me aburre
la radio, me aburre
el camping, me aburre
el zapping, me aburre
la religión, me aburre
el cotillón, me aburre
el bingo, me aburre
el domingo, me aburre
el Fair play, me aburre
el Djay, me aburre
la oficina, me aburre
la rutina, me aburre
el shopping, me aburre
el doping, me aburre
divertirme, me aburre
aburrirme, me aburre...

Fragmento de "Nada me da satisfacción" del album "Bipolar", del Cuarteto de nos


Sesión anterior http://men-in-blog.blogspot.com.ar/2012/10/la-puerta.html

Nos saludamos y tomé asiento frente a Gargiulo, como ya es rutina. No quise dar rodeos, así que apenas me senté le espeté:

-Hoy me siento particularmente incómodo, Gargiulo. Necesito un cambio
-Ajá
-No, no me venga con "ajases", le pido encarecidamente...

Gargiulo anotó algo en una pequeña libreta y se dirigió a mi

-De acuerdo, Sr Viejex, no más "ajases". Dígame a que se refiere con eso de que necesita un cambio, por favor.
-A que esto de la terapia me está aburriendo. Si vamos a hurgar en mi inconsciente me parece que esto de estar quietos y poniendo toda nuestra atención en la conversación es contraproducente.
-Creo que no le entiendo...
-Quiero decir que creo que el inconsciente se manifiesta más fácilmente si uno está distraído haciendo otra cosa.
-¿Y usted qué quiere hacer?
-Estaría bueno jugar a algo...¿nunca se les ocurrió a ustedes los psicólogos hacer una sesión mientras el chiflado de turno juega? por ejemplo si pusiera acá un aro de básquet usted me pregunta mientras yo trato de embocar la pelota...Por esa historia de los lapsus linguae, los actos fallidos...

Gargiulo hizo otra rápida anotación. Yo me quedé en silencio.

-Interesante...
-Interesante es una forma sofisticada de decir "aja", Gargiulo.
-Quiero decir, usted cree que por venir acá usted necesariamente es un chiflado...interesante...
-Ajá.
-No habíamos quedado en que no más "ajases"?
-No. Yo le pedí a usted que no diga más "ajases". Usted a mi no me pidió nada, ni me comprometí a nada.

Otra vez Gargiulo anotó algo.

-¿Qué escribe, Gargiulo?
-¿Qué cree usted que estoy escribiendo?
-Hmmm, no sé, ¿la lista de compras del supermercado? ¿un haiku? ¿la formación de Flandria del '73? No sé, Gargiulo. ¿No es más fácil si me lo dice?
-Desde luego. Pero es más interesante lo que usted imagina que escribo.

Estoy preocupado, es evidente que algo raro me pasa y que necesito un cambio. Es cierto que la libreta era muy pequeña y no cabía esperar mucho de ella. Hasta sentí algo parecido al remordimiento. Raro, todo es muy raro. Pero lo peor es que comprendí, mientras abandonaba en la sala a un boquiabierto y perplejo Gargiulo, que era la primera vez que prender fuego algo no me produce ninguna satisfacción.