Miserias mundiales



Acápite: Arribo a Sudáfrica. Pequeños contratiempos. Buana. Hotel de lujo. Felicidad más allá de todo.



Ni bien el avión toca tierra en el Aeropuerto Internacional de Johannesburgo me vuelve el alma al cuerpo. Fueron horas difíciles. No disfruto mucho cuando vuelo, pero no todos los días tiene uno la oportunidad de viajar a costa del Amado Líder. Ni ebrio ni dormido habría sido capaz de declinar semejante oferta.

Luego de explicar durante más de dos horas que, a pesar de mi aspecto entreverado, no tengo pasta de barrabrava, soy dejado en libertad por los oficiales de migraciones. Son complicados estos morochos a la hora de las revisaciones; uno no lo imagina hasta que los ve con esos físicos imponentes, esos uniformes tan grises y sus guantes de látex preparados para la acción.

En fin… mejor olvidar. Ahora mi misión consiste en hacer contacto con los otros dos elementos de la redacción que han sido enviados a cubrir el campeonato mundial, el Señor Briks y el Señor Renegado. Me pregunto cómo será el hotel que reservó el Amado Líder, y si habrá respetado las múltiples condiciones que impusimos antes de aceptar su propuesta. La Selección Nacional cumplió con su parte accediendo a los octavos de final, así que lo mínimo que espero es poder decir lo mismo de mi empleador.

Primero lo primero.

Inserto mi tarjeta MIB en un cajero automático y presiono el botón “Consulta de saldo”. Veintitrés dólares con cuarenta y siete centavos. Eso es todo lo que hay.

Maldición. Ni siquiera aplicando todas y cada una de las enseñanzas de la Guía Mundial 2010 para el Miserable de Ley que traje para iniciar la tarea de adoctrinamiento internacional podría subsistir más de diez minutos en estas tierras salvajes.

Existen dos posibilidades: O el Amado Líder me ha jugado una mala pasada –una vez más-, o el Señor Briks ya se patinó la partida presupuestaria completa en una o varias de sus extravagancias. En cualquier caso la situación adquiere un dramatismo que solo pensaba experimentar en los cuatro estadios que visitaré durante mi estadía. Porque vamos a llegar a la final, no sé si se los dije.

Repaso con la mirada los carteles exhibidos por las decenas de individuos que aguardan a los pasajeros que les fueron asignados para ser conducidos hasta sus respectivos hoteles. Esa fue la primera de mis exigencias, así que descuento que veré mi nombre impreso en alguna de las pancartas.

“MR. BIGUD”, leo finalmente. Esto comienza a tomar color.

Mi contacto es un moreno bastante fornido, ataviado únicamente con un taparrabos muy similar a aquella sunga propiedad del Señor Briks que, para ser franco, hubiera preferido no tener que recordar. Y el vehículo es una suerte de carretilla al estilo de esos transportes a tracción humana que suelen utilizarse en algunas ciudades de China.

Me siento en la carretilla con mi valija detrás de la espalda, pero Buana (ese es su nombre, según me hizo saber en un inglés más que precario) me mira mal. De inmediato comprendo que espera que sea yo quien desempeñe el papel del equino, y entonces escapo de un salto para refugiarme de nuevo en el interior del aeropuerto.

Introduzco mi propia tarjeta de crédito en el cajero automático y me hago de algunos dólares para contratar un taxi (sí, tengo mis recursos). No me resulta difícil convencer a Buana sobre las bondades del cambio de vehículo; de todos modos él pensaba viajar sentado.

“Bien, ¿adónde vamos Buana? ¿Al Hilton? ¿Al Sheraton? ¿Al Intercontinental?”. Todo eso se lo pregunto con la mirada mientras el chofer aguarda las indicaciones.

Cumplida la segunda hora de viaje a través de los caminos más inhóspitos comienzo a desear que la puerta de entrada de mi futuro alojamiento luzca, aunque más no sea, una sola estrella.

El hotel está ubicado en el Parque Nacional Kruger. No, al borde no. Adentro. Bien al norte. Cerca de la frontera con Zimbaue. Y no tiene nada que se parezca a una puerta. Ni a un hotel. De hecho es más bien una choza con paredes de adobe y techo de paja.

Buana recibe con extrañeza mi expresión de desilusión, pero aún no se anima a interrumpir mis cavilaciones.

En el suelo, sobre la tierra apisonada, hay tres colchones alineados. Ninguno parece haber sido utilizado recientemente.

La conclusión es obvia: El Señor Renegado jamás llegó a destino. Algo le ocurrió por el camino. Era de esperar. En cuanto al Señor Briks… está claro que se dio cuenta a tiempo e hizo lo que cualquier miserable de ley habría hecho en su lugar. Echó mano a la partida presupuestaria y huyó rumbo a un establecimiento decente. No puedo culparlo; yo no me habría comportado de un modo muy diferente.

Mientras medito mis próximos pasos con la vista clavada en un hueco rectangular ubicado justo en el centro de la pared de adobe (donde debería haber un vidrio, o al menos alguna clase de enrejado), Buana me ofrece un palo de escoba.

“If Lion, léons, leo…”, explica mientras señala el rectángulo y completa la frase realizando un ademán muy similar al que –imagino- harían los soldados ingleses del siglo XVIII para ensartar con sus bayonetas a los primeros defensores del que pronto se convertiría en el imperio más poderoso de la tierra.

Tomo el palo y amenazo con romperle la crisma, pero el morocho retrocede dando pequeños saltitos al grito de “¡Not my idea, beloved leader, beloved leader!”

Comienzo a sospechar que no fue una buena idea aceptar el viaje a cambio de desistir de la demanda laboral que estábamos preparando con el Señor Briks.

Muchachos, cómo quisiera tener noticias de ustedes…

Suena el teléfono. Un cobro revertido desde Kenia. Ni loco lo acepto. Estos africanos deben pensar que uno nació en Dinamarca.

Me aferro al palo de escoba y me dispongo a pasar la noche en vela. Pero con una sonrisa de oreja a oreja. Más allá del frío, la soledad y los leones, para mí acaba de comenzar el campeonato mundial, mal que le pese al Beloved Leader.


Tengan ustedes muy buenas noches.

32 comentarios:

Viejex dijo...

Pobre Renegado...

Carugo dijo...

Bien hecho! Logró su objetivo (o casi casi porque aún no ha ingresado en ningún estadio que es lo importante).
Espero que sus muchas horas frente al televidor mientras su mujer se va a pelear con el verdulero (qué hacé papá) por las cebollas en mal estado, hayan sido no solo mirando al Dr. House.
Ojalá haciendo zapping haya encontrado en Discovery esos programas de supervivencia en la salva...

Etienne dijo...

No es para tanto, yo tampoco hubiera atendido ese llamado.
Ahora, ese señor que lo fue a buscar pretendía hacer de usted un chofer de carretilla?? Qué se piensa, que somos del tercer mundo??

Briks dijo...

no sea severo (ni iluso) Sr Bigud

ud piensa que había mucho más de Veintitrés dólares con cuarenta y siete centavos en el cajero??

ud no sabe las cosas que debo hace por un plato decente y una cama mullida

NO ! el honor aún no lo he entregado


eso si...quizá ud vea algunas fotos...bueno, la zunga ha sido útil, sólo eso diré

Mona Loca dijo...

Bueno, che, no se queje...por lo menos es uno del los pocos que pudo ir a SUdafrica!

Y el contacto con la naturaleza es muy edificante!

Y quizas los chicos estén al caer, y puedan hacer guardias rotativas, sobre todo porque los leones son nocturnos, si mal no recuerdo.


besos!

Yoni Bigud dijo...

Señor Viejex: ¿Pobre Renegado? ¿Y YO?

Señor Carugo: Hoy ingresé. Es cierto que lo hice a expensas de mi raquítica cuenta bancaria, pero lo hice.
En cuanto al otro tema, tengo solo unos cuantos rasguños.

Etienne: Y ya van más de cinco de esos llamados. No lo entiendo.
Yo no llevo en carretilla ni a mi hija, así que imagine el resto.

Un saludo.

Yoni Bigud dijo...

Señor Briks: Mire, por el momento no quiero ni escuchar hablar de usted. Ya ajustaremos cuentas cuando nos veamos.

Mona: No sabe lo bien que me vendrían esas guardias rotativas. Llevo 48 horas despierto, y sobreviví a tres ataques. Nocturnos, por supuesto.


Un saludo.

Titi dijo...

Si hubiera podido, le hubiera hecho una transferencia, pero anduve averiguando y en el banco me dicen que nunca escucharon del banco MIB.

Sigo en eso, pero lo veo negro.
Cualquier cosita le aviso nomás.

Espero que pueda descansar un poco luego de una travesía tan agotadora.

Saludos.

LadyMarian dijo...

Lo que pasa es que el Amado Líder sigue con la idea de que evolucionen espiritualmente estando en contacto con la naturaleza (esta vez sin atún y sin papel higiénico).
Usted debería pagarle a él por permitirle vivir esta experiencia enriquecedora. Ya que se ahorra pagarle, por lo menos debería mostrarse más agradecido con él!

A.R.N. dijo...

viejex me debe diez euros sir yoni, la mitad para ud y la otra mitad para renegado.

no sea codito viejex, es por los muchachos

Briks dijo...

EPA !!!

Y YO ????

A.R.N. dijo...

brikis me olvide que ud tamb estaba. viejexxxxxx dividalo entre los tres muchachos. no sea canuto.
sorry brikis se me chispoteo.

Sir Lothar Mambetta dijo...

Sr. Viejex: los diez euros que pensaba pagarme (y que no podía aceptar... básicamente porque no sé qué es CBU) dónelos a los corresponsales en África. No sé cuánta tempera marrón se puede comprar con eso.

Mona Loca dijo...

y 14!

No se preocupe, Yoni, usted está en S.A pero yo le sigo cuidando las espaldas.

¿No me trae un llaverito de mono, o algo de allá?

A.R.N. dijo...

entonces son diez euros mios y diez de mambretta. veinte euros, que serian unos treinta dolares. diez dolares para cada uno de los corresponsales, incluido el aceitado sunguista sr brikis (no olvidarlo que la prox me aquerella)

Viejex dijo...

Bigud, Briks: ¿ustedes pretenden que me compadezca de ustedes? ¿Olvidan el apoyo que me dieron cuando se los pedí en relación a mi árbol de moras? El señor Renegado en cambio es un alma noble que no dudo habría sustentado mi causa.

De ustedes dos no pedía tanto, apenas que no me traicionen.

La culpa es mía, siempre supe que no podía abrigar esperanzas en las virtudes de sus almas.

Siempre supe que son abogados.

Mambetta, ARN: Me emociona la solidaridad de ambos ¿a qué se dedican, estimados?

Yoni Bigud dijo...

Titi: Cualquier ayuda, por pequeña que sea, será bien recibida. Muchas gracias.

LadyMarian: Sí, incluso estaba pensando en enviarle algún regalito bien autóctono.

A.R.N: Ya me pongo en contacto con él. Muchas gracias.

Señor Briks: Usted devuelva las monedas que se llevó. Después vemos.

A.R.N: Está siendo engañada.

Sir Lothar: Un gran gesto. La témpera es lo de menos.

Mona: Ya la tengo en mi lista de regalos. Muchas gracias a usté.

A.R.N: Déjeme el asunto de la distribución a mí.

Un saludo.

Yoni Bigud dijo...

Y... 18.

Señor Viejex: No es hora de pasar viejas facturas. Largue la guita.


Un saludo.

Viejex dijo...

No está usted en situación de exigirme nada. Tenga, cuanto menos, la amabilidad pedírmelo como un favor.

Jazmin dijo...

Sr. Yoni, dicen que embadurnarse con estiércol de elefante ayuda a repeler leones y otros carnívoros.
Eso sí, las tsé-tsé se ponen como laaacas.
Pero bueno, la vida en la jungla no es fácil.
Podría hacerle una transferencia de 10 US$, pero... no creo que le vayan a servir mucho lejos de la civilización.

No queda más que repetir la clásica advertencia: si escucha dunga-dunga, huya.

Bugman dijo...

Quejas, quejas, nada más que quejas.
Los envío a ver esa cosa que parece entusiasmarlos tanto, y en vez de un "gracias, Amado Líder", se quejan.
¿Que acaso no saben las cosas que tuve que hacer para conseguir el canje con el Mubembe grand Hotel?
Bueno, ya se van a enterar.

Briks dijo...

acabo de abrir una cuenta para ayudar a los muchachos en el Sudafrican National Bank

por la vuelta indemne de los Sres Renegado y Bigud

ud, amable lector, puede hacer su depósito al 0004-87654-80 SNB
(en cualquier moneda)





si, si, por supuesto, yo me encargo de hacérselo llegar

Pablo dijo...

Yoni, manténgase despierto. Dicen que entre los leones empezó a circular que usted está de un humor de mierda por no dormir y ya están planteándose dejarlo en paz. ¡Resista!

Y lo del estiécol que refiere Jazmín solo sirve en boliches y Depredador I. No largue la escoba.

Yoni Bigud dijo...

Señor Viejex: Por favor.

Jazmin: Estiércol de elefante es lo que sobra por estos lares.
Y también dunga-dunga.

Señor Bugman: Supongo que no habrá empeñado nuestras máquinas de escribir. Con eso alcanzaría.

Señor Briks: Cuando tenga que rendir cuentas en la redacción se le va a borrar esa sonrisita.

Señor Pablo: La escoba dio resultado. Equipo que gana no se toca.

Un saludo.

Any dijo...

Ahjjjajajjajaj! yo que ud le pido prestada la zunga al Sr Briks ... para hacerse unos dolaretes. Que? Ah nononono! no me malentienda! yo pensaba en algo asi como que bailara alguna danza exótica y pasara la zu ... digo, la gorra.
Bueno che! encima que una se preocupa y quiere aportar ideas!
Consuelesé pensando que todos nosotros lo vemos por la tele y ud está alli. Me manda un saludito si lo enfocan? Dele! que le cuesta?
abrazos, y guarda con los liones!

Arturo Meio Ambiente dijo...

Eu entendi o vosso comentário e te agradeço por sequir meu Blog, abraços do Brasil.

dondelohabredejado dijo...

Propongo que los visitantes de MIB hagamos una vaquita. Cuál es el número de la cuenta??
Abrazos.

Jazmin dijo...

Ta bien. Me anoto.


Pero que sea con cuero...

Briks dijo...

jazmin + cuero?

SALE !


ahi arriba esta el numero de cuenta "dónde"
su colaboración (y la del resto) será apreciada

Nefertiti dijo...

ojo con ese palo de escoba. En cualquier momento se transforma en Renegado y lo empieza a apalear por no atender el telefono!!!

Yoni Bigud dijo...

Any: Vea, la última vez que circulé con esa prenda, no obtuve precisamente felicitaciones de parte de la gente. Tengo que pensar en otra cosa.
Muchas gracias a usté.

Arturo: Muchas gracias a usté.

Marina: No sé, pero le aseguro que NO es esa que puso el Señor Briks.

Jazmin: Anotada.

Señor Briks: Por algo usté tiene la fama que tiene. Por estas cosas. Después no se queje por vía privada.

Nefertiti: ¡Tiene razón! Gran acotación la suya.


Un saludo.

miralunas dijo...

mister bigud, abandone esa cosa argentina de quejarse y disfrute de su situación tan desventajosa, pero allá, en el mundial, que no es lo mismo!

yo me anoto con patacones que guardé para un caso como éste, pero....estemmm.... no hay otra cuenta que la que administra mister Briks?

cuidado con las vuvucelas, no las use si no sabe cómo, prometamé!