
Primer programa de cocina emitido por escrito.
Conducción: Francis Nardo Lopes, el chef temperamental.
(Plano de una cocina modernamente decorada. Comienzan a subir las luces. Música de fondo. El chef Lopes ingresa visiblemente entusiasmado y con una enorme sonrisa en el rostro).
¡Hola hola hola! ¡Sean ustedes muy, pero muy bienvenidos!
Que pla-cerrr estar aquí, realmente.
Hoy damos comienzo a este nuevo microespacio culinario en el que la propuesta es disfrutar de las mas deliciosas y variadas recetas, recorriendo juntos el mas amplio espectro gastronómico posible, yendo desde las recetas mas tradicionales hasta las mas exóticas, y desde las mas sencillas hasta aquellas que requieren un poco mas de trabajo, pero siempre, eso si, siempre, divirtiéndonos eh, y disfrutando al máximo de este verdadero placer que es, por supuesto, la cocina ¿Si? Bien ¡Fantástico!
Y ahora vamos, ya ya ya mismo, a la primera receta ¿Si? ¡¡Buenísimo, vamos!! (sonríe alegremente, da un par de aplausos y un saltito re emocionado).
Hoy vamos a comenzar con algo sencillito eh, algo bien simple, bien básico; algo que podamos hacer fácilmente. Nada complicado, nada rebuscado. Simplemente algo como para empezar e ir calentando ¿Si? ¡Dale!.
Y ya que estamos, hablando de calentar, vamos poniendo a calentar una sartén al fuego jajaja (pone la sartén sobre la hornalla medio canchereando) Ahí está. Muuuuuuuy bien. Bárbaro. Exclente.
Ahora tomamos estos fantásticos huevos, y en un bol los vam… ¡Ah! Pero no dije que íbamos a cocinar ¿No? Uh ¿No lo dije no? Uy, perdón, no me di cuenta (se empieza a poner nervioso). Con la emoción del primer programa, estoy un poco acelerado. Perdón eh. Perdón. (Se pone medio mal). Sepan comprender.
Bueno, bueno, pero ya pasó ¿No? Todavía estamos a tiempo porque recién empezamos ¿No? No es que por este pequeño errorcito ya se arruinó el programa ¿No? (le tiembla un poco la voz y hace como un pucherito). Uffff bueno, bueno… A ver, a ver… Me organizo un poquito…
Vamos de nuevo (cierra los ojos, hace dos o tres respiraciones profundas, vuelve a abrir los ojos y arranca de nuevo con el entusiasmo).
¡Hoy vamos a hacer un riquísimo omelette! ¿Si? Empecemos por ahí. Un o-me-lette vamos a hacer. Algo sencillito, como les dije antes, pero bien bien delicioso.
Una receta fácil, como para ir calentando eh (da un par de aplausos y vuelve a sonreír) vamos, vamos eh… ¡Eso!…
Y hablando de calentar, ponemos la… (se frena de golpe) ah, la sartén ya la habíamos puesto en el fuego, cierto… bueno, eso ya está… A ver… Ahora… Eehhh... Si… Bien… (se cuelga unos segundos)… ¡¡Omellette!! Si ¡Eso! Estamos haciendo un omellette ¡Buenísimo! (aplaude) Para eso, decía, tomamos 3 huevos, los rompemos y colocamos en el bol.
También pueden ser dos huevos eh, si quieren el omelette mas fino, o cuatro, o seis, si lo prefieren mas grueso o de mayor tamaño ¿Si? ¿Me siguen? Muuuuuuuy bien…
Bien, ya tenemos los huevos. Ahora agregamos entonces una pizca de sal, pimienta y, si les gusta, solo si les gusta eh, un toque de orégano y pimentón.
A mi me gusta así, no se, pero esto es siempre a gusto eh. Ustedes pueden hacerlo simplemente con sal y pimienta y está todo más que bien.
Recuerden que la cocina es algo muy personal. Cada uno debe cocinar a su gusto, porque al fin y al cabo la cocina es justamente eso: un gusto. Un placer eh ¿O no? Si, claro que si. Bueno, fantástico…
Ahora, una vez que tenemos los ingredientes en el bol, tomamos un batidor o, si no tienen batidor pueden usar un tenedor también, no hay problema, y batimos enérgicamente los huevos para incorporar todo hasta lograr una mezcla de textura y color uniformes, de eeeeeeesta manera, aaaasí (empieza a batir pero como que le sale medio fuerte y se salpica todo).
¡Upa! Se me fue un poco la mano (se frustra. Se limpia una salpicadura de la cara. Menea la cabeza y pone cara de decepción) Que bestia, por favor. Será posible… (chasquea la lengua. Se pone mal y para unos segundos. Respira hondo).
Bueno, a ver, no pasa nada. Vamos mas despacito eh… jeje… (empieza a revolver de nuevo muy despacito. Se le llenan los ojos de lágrimas. Sigue así como por diez minutos murmurando “Me calmo. Me calmo. No pasa nada. Son los nervios. No pasa nada”).
Bueno, ahora si. Ya está (trata de caretearla como que está todo bien haciéndose el entusiasmado de nuevo) Esto quedó muuuy bien, así que lo reservamos acá a un costadito para después (suspira y se seca disimuladamente los ojos con el repasador. Se recompone un poco. Sonríe fingidamente a la cámara y guiña un ojo).
Ahora vamos a realizar el relleno ¿Si? (se frena de golpe) ¿Dije que el omellete era relleno no? ¿¡No!? ¿En serio? Uhhh que detalle (se rasca la cabeza otra vez visiblemente nervioso y ya algo molesto consigo mismo) Bue, se me pasó pero … Eehh, bueno, pero no es nada. No importa (sopla).
Bueno, si, vamos a hacer un omellette relleno ¿Si? O completo. O mixto. O con cosas adentro. Como quieran llamarlo. Da igual.
Ehhhh bueno (se pone ansioso. Se refriega la cara y hace un par de amagues como para moverse sin estar seguro de lo que tiene que hacer) ¿En que estábamos? ¡¡Ah si!! ¡El relleno! ¡¡El relleno!! ¡Si! ¡Eso! ¡Vamos! (aplaude como dándose ánimos pero ya con cara de culo).
Bien, el relleno, por supuesto es a gusto, pero yo voy a hacerlo bien, bien clásico: o sea de jamón y queso ¿Si? Pero es a gusto. Ustedes pueden ponerle lo que quieran.
Bueno tanto tanto lo que quieran no, que se yo, un bife de chorizo no le podrían poner. Un puchero tampoco. Ni un pollo al spiedo. Pero supongo que se entiende a lo que voy ¿No? Bien. Bárbaro... Mejor así…
Entonces, decía, tomamos dos o tres fetas de un buen jamón cocido, las ponemos una sobre otra, aaaaasí, y las cortamos en tiras de, mas o menos, un centímetro de grosor. Aaasí. Muuuy bien.
Luego colocamos las tiras juntas y las vamos cortando transversalmente para lograr que nos queden cuadraditos ¿Si? Así, tratando de que queden todos del mismo tamaño para que quede prolijo cuando… Eehhh…. (se da cuenta de que cortó mal y los cuadraditos no son del mismo tamaño ni a palos) Bue, (resopla) a mi no me quedaron muy iguales (chasquea la lengua, deja todo y pone las manos en la cintura mirando el jamón. Menea la cabeza. Se pasa la mano por la cara. Sopla otra vez. Putea bajito) Bueno, no importa (le cambia el tono de voz. Suena medio enojado) Al fin y al cabo esto va a adentro y no se ve, que tanto (agarra el cuchillo de mala manera y empieza a picar el jamón como con bronca).
Ahí está, bueno… (resopla fastidiado)… A esto también lo reservamos acá en este recipiente para después.
Ahora vamos con el queso. Puede ser muzzarella o, si no tienen o son medio ratones, el queso mantecoso sirve igual. Sino, y si les gusta, un buen roquefort también va como piña eh… Lo importante es que sea un queso blando o semi blando que se derrita ¿Está bien? ¿Se entiende? Bueno, buenísmo…
Entonces, lo que hacen es agarrar el queso y cortarlo en bastoncitos, no muy grandes eh… Mas o menos de un centímetro por cinco y después en cubitos… También incluso pueden combinar distintos tipos de queso eh... Si les gusta... Sino no… Esto es a gusto eh… Bueno, a mi me gusta, así que voy a combinar muzarella y roquefort… Pero ahora no, después. Ahora esto lo reservamos.
Por último tomamos unas cuantas hojas de perejil fresco, y las picamos groseramente. Así. Y también las reservamos.
Es aconsejable preparar todo y tenerlo reservado y a mano, porque después la realización de omelette es rápida. ¿Se entiende? Bien… Buenísimo…
Ahora si, vamos directamente a la preparación.
Tomamos dos o tres cubitos de manteca… Pueden usar aceite también pero a mi me gusta mas con manteca. Igual, como les dije antes, esto es a gusto.
O sea, si no tienen manteca usen aceite, da igual…
Bien, decía, tomamos la manteca y la ponemos a derretir en el sartén que estábamos precalentando ¿Si? (tira la manteca en el sartén, pero como hace como media hora que estaba en el fuego está demasiado caliente y la manteca se derrite enseguida y se empieza a quemar)
¡¡Uy, pero será de Dios!! (levanta el sartén y lo empieza a mover exageradamente) Bueno… ¡Pero la p…!… Bue, movemos así el sartén para distribuir bien la manteca en toda la extensión del sartén ¿Si? Así, aaaaaasí, así… Bieeen… Dejamos en el fuego nuevamente y vamos por nuestros huevos… (agarra el bol pero se le resbala y vuelca la mitad del contenido en la mesada) ¡¡Aaaahhh pero la rep#%*@ madre que lo parió!! ¡¡Mirá vos lo que hice, si seré pelotudo!! (se pone todo colorado. Resopla, chasquea la lengua. Se enoja. Amaga con darle una piña a la mesada pero se contiene. Limpia un poco. Suspira)… Bueno, son accidentes que pueden pasar. No importa. En la cocina lo importante es actuar rápidamente y seguir con la receta, así que voy a tomar un par de huevos mas y los voy a agregar a lo que quedó de la mezcla para volver a tener la cantidad necesaria...
(Bastante enojado agarra un huevo pero tan fuerte que se le rompe en la mano. Lo tira al tacho con fuerza. Gruñe. Putea bajito. Se limpia así nomás en el delantal. Agarra dos huevos mas, los rompe entre si con fastidio y los echa en el bol de mala manera).
Bien, así, rapidito rapidito… Eeeeeeeeso es. Ahora si. No pasó nada, no pasó nada… Ahí está... Ahora vuelvo a batir (bate con furia), y listo, la recalcada con%@* de tu hermana… Bueno… Ahí está…
Llevamos entonces nuestra mezcla y, ahora si, la vertemos suavemente en el sartén con la mant… ¡Uh! ¡¡La manteca!! (de la sartén sale humo y olor a quemado) ¡¡Pero como será la renegrida con#@!!& de la rep##%+& madre que me parió!!… (Resopla. Gruñe) Bueno, bueno, ponemos un poco mas de manteca que tanto… (tira un cacho de manteca así nomás al sartén que, obviamente, se derrite casi al instante ya que el sartén esta al rojo vivo)… y agregamos suavemente la preparación (va tirado el contenido del bol en la sartén pero como ya está todo demasiado caliente se le coagula enseguida y empieza a hacer burbujas que explotan y salpican todo)… ¡Ah bueno, pero la pu%%$# que me remil parió, me olvide de bajar el fuego! No, si no soy mas bol**do porque duermo la siesta ¡No puede ser, que tipo tarado! (se quiebra y empieza a llorar de bronca).
Bueno, a ver si lo sacamos igual eh (todo colorado y con los ojos rojos, agarra el sartén y lo empieza a mover tratando de lograr que la mezcla se distribuya uniformemente. Mas o menos lo consigue, así que se tranquiliza un poco. Solloza. Suspira un par de veces y se calma).
Bien, ahora que tenemos la base bien recubierta con los huevos batidos y condimentados, vamos a ir colocando el relleno antes de que se la preparación se cocine del todo ¿Si? (se seca la cara y los mocos con la mano) Entonces…Tomamos el jamón que teníamos reservado (lo agarra con la misma mano) y el queso y vamos, rápidamente, a colocarlo en una mitad de la preparación… Aaaasí…
Una vez hecho esto, agarramos la mitad del perejil que teníamos picado y se lo agregamos por encima… Así, eeeeeeso es… Para que quede integrado al queso cuando se derrita... Mooooy biennnn... (se sonríe porque le va saliendo bien) Peeeeeerfectooo… Ahí está… ¡¡Bien!!… (da un saltito y vuelve a entusiasmarse).
Y ahora lo mas importante eh. A ver… Tomamos una espátula y, suavemente pero con decisión y mucho cuidado, doblamos la mitad de la preparación que queda libre para que cubra los rellenos de la otra mitad aaaaasiii… (trata de doblarla pero se le pegotea todo y se le rompe. El queso derretido se le sale por los agujeros) ¡¡Noooooooo!! ¡¡Pero no puede ser la rec#$$!*¡& p@/*!$ que lo parió loco!! (se saca, se agarra la cabeza, le da un golpe a la mesada, bufa).
A ver a ver... pará… (Sopla) A ver si lo sacamos de una pu*a vez…
Tomamos una cuchara o algo que tengamos a mano y, con muchísimo cuidado, vemos si se puede despegar esto de acá… y rearmarlo un poco para… eeehh... a ver… (se pone muy nervioso. Le tiemblan las manos. Resopla. Habla apretando los dientes. Un serio olor a quemado comienza a invadir el ambiente porque está haciendo todo sin sacar la sartén del fuego. Cada vez hay mas humo )...
Bue, ahí va, no quedo perfecto pero zafa, que se yo... (menea la cabeza y resopla con fastidio).
Y ya está.
Ahora, para finalizar, lo retiramos y pasamos al emplatado.
Con sumo cuidado para que la preparación no pierda la forma (se calla unos segundos y mira la preparación con odio), bueno, lo que queda de la forma, tomamos la sartén y acercándola al plato, con la misma espátula, suavemente hacemos que el omelette se deslice sobre el pla… (el omelette se le cae en el plato de golpe, se rompe y se desparrama todo. Además se ve que una buena parte está toda negra y quemada).
¡¡¡Pero me ca&# en la p*%# madre que lo remil parió y la recalcada con#$*ʅ@ de la lora!! ¡No me sale una bien loco! ¡¡Una!! (revolea el sartén contra una pared. Patea la mesada. Agarra un especiero y lo revolea contra otra pared. Extiende los brazos con los puños cerrados, se inclina para atrás y da un grito. Se lo ve notablemente fastidiado y con terrible cara de culo).
Bueno, ahora tomamos un cuchillo y un tenedor ¿si? y lo que hacemos es realizar cortes todo a los largo de la preparación, primero en un sentido y luego en sentido transeversal (corta todo groseramente y con bronca, re caliente) y después mezclamos todo hasta lograr este maravilloso revuelto. Asi ¿Ven? Muuuy bien. Aaasí. Mmmmmm delicioso.
¡Y listo! Ahí tienen nuestro revuelto de huevos, con jamón y queso.
Porque estábamos haciendo revuelto ¿No? ¿O tienen algún p*to problema? ¿¿¡¡¡Eh!!!?? ¿No? Ya me parecía.
Y, bueno, para terminarlo y darle algo mas de color que no sea este medio amarronado, lo decoramos con un poco de perejil (agarra una planta de perejil entera y la tira encima así nomás). Listo.
Ahí está. Quedó bárbaro.
Bueno, espero que les haya gustado esta receta eh.
Como vieron es bien simple, sencilla y muy fácil de realizar. Ideal para que la hagan en sus casas. Si quieren. Sino no. A mi me da exactamente lo mismo.
Yo ahora me despido, me sirvo un buen vino y me quedo acá degustando esta mie%#* mientras ustedes se quedan con el paso a paso y, de paso, se van bien a la recalcada co*%$# de su hermana.
¡Nos vemos en la próxima!
(La cámara se va alejando lentamente mientras se lo ve al chef probando un bocado de lo que acaba de cocinar. Hace cara de asco, lo escupe, tira el tenedor, hace ademanes exagerados con los brazos, menea la cabeza, agarra la botella de vino y se va tomando del pico y a las puetadas).