Kuwaokoa ya! (*)

No hay caso. Todo lo tengo que hacer yo. Ya no sé si es simple incompetencia o un conato de rebelión (y les aseguro que lo primero me preocupa mucho más que lo segundo), pero les he ordenado con palabras claras y firmes a los Señores Bigud y Briks que rescataran al Señor Renegado y no hicieron nada, ya sea anteponiendo excusas de carácter logístico o ignorando olímpícamente mis directivas . Ya me van a escuchar. Hasta que se les caigan las orejas, me van a escuchar. Mientras tanto, voy a por el Señor Renegado. Yo mismo. En persona. Un Amado Líder nunca debe dejar a  sus gandules en la estacada. Y el Señor Renegado es el único que todavía me demuestra cierto respeto, además.







Considerando las dificultades de conseguir un vuelo directo a Nairobi y la premura del caso, decidí contratar un avión privado, algo sencillito y económico. Me decidí por un Gulfstream G550, con la tripulación mínima necesaria : piloto, copiloto, tres azafatas, una masajista sueca y mi profesor de golf, porque estoy un poco preocupado por mi tendencia al slice en las salidas y eso afecta mi concentración.


Día uno

Llegamos a Nairobi luego de un vuelo interminable que no estuvo exento de problemas (a la altura de Angola, por ejemplo, se acabó el Bollinger Blanc de Noir y tuve que conformarme con un Dom Perignon de lo más corriente) e inmediatamente fui a entrevistarme con el Presidente Mwai Kibaki, que escuchó atentamente mi relato acerca de la necesidad de encontrar al Señor Renegado, mi pedido de apoyo logistico, mi sugerencia de que la Fuerza Aérea Kenyata se uniera a la búsqueda y mi elogio a los sandwichitos de okapí que me ofrecieron durante la reunión. Tal vez por el hecho de que, por una cuestión elemental de cortesía, me dirigí a él en todo momento en suahili (y debo confesar que aprendí el idioma durante el vuelo leyendo un diccionario, y probablemente mi pronunciación no fuera del todo correcta), o porque tenía otros asuntos en mente (durante la entrevista hubo tres intentos de magnicidio, dos ejecuciones sumarias, una estampida de rinocerontes y la celebración del Día Nacional de la Tapioca), Kibaki, como toda respuesta, se encogió de hombros y me dijo "bahati nzuri" (**).
Esto me dejó muy preocupado: estaba librado a mi suerte, y el Señor Renegado a la suya, que a su vez dependía de la mía. Inmediatamente alquilé una camioneta, llamé a Rubén, mi profesor de golf, y nos fuimos a jugar 18 hoyos al Alfajiri Villas, donde también establecí mi base de operaciones. Un hotel modesto, ciertamente, pero mi determinación me impulsaba a hacer esos sacrificios.
Luego de los 36 hoyos (es que el día estaba lindo, y dimos dos vueltas), Kerstin, la masajista sueca, me aplicó todos sus conocimientos. Quedé dormido sobre la camilla. Había sido una larga jornada.


Día dos

Me levanté muy temprano, con una inquebrantable voluntad de acción. Quise salir inmediatamente a buscar al Señor Renegado, pero Kerstin insistió en que desayunara debidamente y tomara otra sesión de masajes para estar en plena forma. Me pareció razonable. Quién sabe los peligros que debería afrontar en las próximas horas, mantenerme fuerte y descansado era un imperativo en esas condiciones. A eso del mediodía ya estaba listo para partir, cuando Rubén me interceptó muy entusiasmado diciendo que había descubierto la causa de mi slice, y me mostró un video de nuestra vuelta del día anterior, en donde se podía apreciar un pequeño error en mi grip. Maldición, tenía que probar eso, o no me lo sacaría de la mente, y en esas condiciones no podría realizar misión de rescate alguna. Nos fuimos a la cancha, y en apenas 12 hoyos dominé la técnica, pero en vez del slice ahora tenía un desagradable hook . No hubo alternativa, tuve que quedarme toda la tarde practicando.
Se hizo de noche, y hubiera sido inútil emprender una búsqueda en esas condiciones. Me fui a dormir sin cenar. Sin cenar en el restaurante, digo, me hice enviar la cena a la habitación. La de Kerstin también.


Día tres

El espartano régimen que venía llevando estaba haciendo mella en mi constitución física, y no pude levantarme hasta bien entrada la mañana. A pesar de las protestas de la sueca, que ya se había tomado en forma personal el asunto de mantenerme en forma, apenas si me tomé dos horas para el desayuno, y me dirigí a la camioneta que había alquilado con toda la intención de partir al rescate del Señor Renegado. Pero el conserje me paró en seco, y me informó que no era posible salir del hotel: había una revolución. Me alarmé, ese tipo de cosas supone un período de inestabilidad política, violencia y disturbios que nunca se sabe cuánto tiempo puede durar. Sin embargo, en Kenya sí se sabe, dura exactamente un día, y las revoluciones se producen todos los miércoles, a no ser que caiga en un feriado. "¿Entonces el gobierno cambia todos los miércoles?" pregunté al conserje, que sonrió y dijo "No, las revoluciones nunca triunfan, son una cosa simbólica, un simulacro. El presidente Kibaki las instituyó para desalentar las verdaderas". Agradecí la información, y me dispuse a pasar todo el día encerrado en el minúsculo complejo turístico a orillas del Océano Índico. Pero no perdí el tiempo. Nada de eso. Luego del almuerzo, una pequeña siesta y un masaje, y tras una rápida pasada por el  frugal SPA (apenas un poco de sauna y una ducha escocesa), hice distribuir una fotografía del Señor Renegado por todas las habitaciones, con una leyenda en nueve idiomas que decía "¿Ha visto usted a este hombre? Comuníquese por favor con el xxx-xxxxx" (el número de mi teléfono celular).
Cuál no sería mi consternación al darme cuenta de que me había dejado el teléfono celular en Buenos Aires.
Esa noche, para ayudar a recuperarme de la decepción, Kerstin me hizo un masaje especial. Tres, a decir verdad.


Día cuatro

Apenas abrí los ojos, me dije : "Hoy sí. Hoy, la odisea del Señor Renegado llega a su fin". Con este único propósito en mente, desperté a Kerstin (es que compartimos habitación, para abaratar los costos) y bajé a desayunar. En el lobby , un sonriente presidente Kibaki me dio los buenos días. Se había enterado de mi afición por el golf, y me invitaba a jugar unos hoyos. No pude negarme, lo que menos necesitábamos en ese momento era un incidente diplomático. Sin embargo, convirtiendo la demora en una oportunidad, mientras desayunábamos antes de la partida le hice una apuesta: si le ganaba, él pondría a mi disposición todos los helicópteros de la Fuerza Aérea Kenyata para ayudarme en mi operación de rescate, amén de cierta cantidad de tropas por si acaso. Si perdía, en cambio, Kerstin le daría un masaje (ella asintió en silencio, qué admirable mujer, qué vocación de servicio).
Perdí.
Resulta que en Kenya las reglas el golf son ligeramente diferentes a las de Saint Andrews. En este país el Presidente tiene un hándicap igual al doble que el par de la cancha. O sea, si por ejemplo el Mandatario hace 150 golpes en una cancha de par 75, termina con un score de cero. Ni siquiera haciendo 18 hoyos en uno se le puede ganar. Y claro, no los hice. Otra regla kenyata es que el Presidente puede tomar la pelotita e introducirla en el hoyo con la mano. Curiosidades vernáculas. Hice el intento de solicitar un ejemplar de las Reglas Locales, pero catorce de los treinta guardaespaldas que nos acompañaron durante todo el recorrido me apuntaron al mismo tiempo con sus fusiles automáticos, así que opté por aceptar todo en silencio. Ante todo, el golf es un deporte de caballeros.
La expresión en el rostro de Kerstin cuando se alejaba con el brazo de Kibaki rodeándole la cintura me partió el corazón. Qué mujer. Qué abnegación. Qué par de piernas.
Muy deprimido, me fui a dormir casi sin cenar. Apenas comí unos pocos camarones, un poquito de faisán y unos sorbos de Chateau Lafite.

Mañana. Mañana voy a rescatar al Señor Renegado. Seguro, seguro. Después del desayuno, y de consolar un poco a Kerstin, salgo. Esta vez, nada me detendrá.  ¡Resista, Patefuá, resista! ¡Voy por usted!





(*) ¡Al rescate!, en suahili.
(**) Buena suerte, en suahili.

25 comentarios:

Mariano dijo...

Ok. Y a mí que me parta un rayo. O el miembro de una tongueño que desde hace casi un mes no para de decirme "bichi". No sé, si no es mucha molestia, ¿alguien podría venir a buscarme? ¿O por lo menos salirme de testigo en la boda?

Mi vida es una fiesta.

Sir Lothar Mambetta dijo...

Así resuelve los problemas un verdadero líder, como dicen en la tierra que me alberga: "cogiendo el toro por las astas".
Sólo espero que el prometido del Sr. Mariano no intente lo mismo.
Ánimo, caballeros.

A.R.N. dijo...

querido buggy
sin querer incomodarlo, le tengo que hacer una pregunta. no quiero, pero algo dentro mio me obliga a hacerlo. no puedo evitarlo. para todo es tan lenteja y todo le cuesta tanto? ( eran dos preguntas parece, perdon)
la ceja izquierda levantada le queda sexy. se lo dije hoy? ( ufa, tres preguntas)
besos

dondelohabredejado dijo...

Tal vez si los muchachos se hubiesen hospedado en el Alfajiri Villas, en lugar del Aminobwana Luxury Resort, unos cuantos problemas se habrían evitado y en estos momentos no tendría que estar en misión de rescate. No le parece??
Como sea, le deseo todo el éxito. Renegado se lo merece!
En lo posible, le pido que aplique mayor celeridad, eso sí, que el tiempo pasa y...
Bahati nzuri!!!

Nefertiti dijo...

Su abnegación y sacrificio me hacen saltar las lágrimas.... realmente.

El Señor F. dijo...

Jefe, menos mal que me sacó de encima esa pesada carga. Eso es sacrificio.

Mariano, ya estoy organizando algo, no se preocupe!!
Y por las dudas, como plan B, con los muchachos hicimos una vaquita para el regalo de bodas, tenemos un juego de cubiertos que está DIVINNO!

Hola?

Briks dijo...

Sr. Bigud...


creo que sé a donde fueron a parar nuestros viáticos...

Anavril dijo...

Si yo fuera Kirsten la próxima sesión de masajes se la haría en la entrada de algun hormiguero de marabuntas dormidas....y luego de dejarlo desmayado me pondria a saltar y bailar como loca al compas de alguna buena cancion...tipo..Back street boys o algo así....Los masajes con miel...obvio, son lo último para brazos cansados.

Me imagino que luego de rescatar al poooobre Renegado lo llevará con ud de vuelta en el avioncito, no? o ya tiene el cupo completo?

Jazmin dijo...

Entre las vicisitudes del Sr. Bugman y el Sr. Mariano, la situación del Sr. Renegado no parece tan terrible, no?


No se podrá organizar una despedida de soltero para el Sr. Mariano en algún territorio a mitad de camino??
Digo, la diplomacia nunca falla si hay fiestonga. Ese es un idioma que entienden los primeros mandatarios, los jefes de las tribus, y los amados líderes, cada uno con sus gandules detrás.

A.R.N. dijo...

por ahi, completando la idea de jazmin, se puede organizar una despedida de soltero del senior mariano en la tribu donde esta renegaitor. ahi lo traemos de vuelta, rescatamos tamb al senior mariano y vuelven los tres juntos despues de la noche de bodas.

Pablo dijo...

Señor Bugman, su conocimiento del Swahili me ha abrumado. Quiero que sepa que esta situación me tiene terriblemente preocupado. No puede tener tantos vicios en el drive.

Lo único que le pido es que, a la vuelta de su viaje, traiga alfajiri.

Por otro lado, me llegó una participación al casamiento de Mariano ¿puede ser? Debe haber un error tipográfico, porque en lugar de "a comer" me están invitando "a ser comido".

Any dijo...

Koala Koala ya! ehhh ... ah si perdón, fué un lapsus idiotus.
Che que interesante lo de las revoluciones semanales! me estaba imaginando como sería instaurar una costumbre similar aqui ... naaa, deje, no me haga caso.
Que tal estaban los sanguchitos de okapi? No les trajo un par a los muchachos? Digo, como souvenir estaba bueno y no gastaba nada ... vió como es ud de agarr ... ejem, de moderado en los gastos quise decir.
salu2

Mariela Torres dijo...

Y sí, por supuesto, un Amado Líder no puede dejar a uno de sus muchachos sin rescatar, expuesto a peligros. Me alegro de que haya ido a buscarlo, claro, si no se puede, no se puede.

Pero, con todo respeto, entonces tenía razón el señor Briks, él no se robó los viáticos.

Artus dijo...

Sr. Pelón
apuntes al margen:

eran necesarias 3 azafatas? Con 2 hubiera alcanzado...

por q', una masajista sueca? Acaso las Noruegas no son de fiar? Las mujeres suahili saben de dar buenos masajes, casi, casi, cómo huríes del paraíso :)

no quiero darle malas noticas, pero gente q' lo ha visto "jugar" al golf... dicen q' sus golpes (putt,drive approach) apestan y q' NO posee el más mínimo swing y NO hay profesor de golf q' lo pueda ayudar


diga la verdad... Ud fue a un safari fotográfico... No para buscar a Renegado, ni practicar golf...

podría sacar fotografías de Renegado en la ceremonia de casamiento, todo pintado de rojo ocre y con el pelo hecho rastras?

salutes

Anónimo dijo...

Esos son safaris fotográficos!! Se dice por ahí que tomar una foto a Renegado es más dificil que sacarle una foto a Yabrán

LadyMarian dijo...

Bugman, usted sí que es un jefe que se sacrifica por sus empleados!! Cuántas penurias para rescatar a alguien que seguramente la está pasando mucho mejor que usted! Qué viaje sacrificado!
Y para colmo tener que aguantar a una masajista cargosa dándole masajes todo el tiempo!
Espero que sus empleados sepan apreciar los esfuerzos que está realizando.

Practique y su swing va a mejorar. Ojo!, sin stressarse porque el golf no es un deporte de fuerza. Si pierde la concentración por culpa de Renegado va a terminar afectando su swing.

Ánimo en estos días terribles que le esperan!

Bugman dijo...

Mariano, usted recibe cariño, y se queja. La verdad ya no lo entiendo.
Y sepa que estoy muy ofendido porque todavía no me llegó la participación.
A este paso se queda sin regalo.

Sir Lothar Mambetta, así es, así es, gracias. Espero que el prometido del Señor Mariano crea en eso de llegar virgen al matrimonio. O no, qué se yo, son gustos.

A.R.N. , totalmente. Todo me cuesta mucho, y todo me lleva mucho tiempo. Pero no he recibido quejas, al contrario.
(Ay, caramba, me va a hacer ruborizar, quién hubiera dicho que una hemiplejia facial sería tan seductora).

dondelohabredejado, sí, es posible. También hubiera sido bueno que los tres se quedaran en el Aminobwana Luxury. El problema es que estos muchachos improvisan, así no se puede.
(estoy haciendo lo posible, paciencia, muchachos).

Nefertiti, Muchas gracias, usted sí que sabe apreciar.

Señor F., no se preocupe, para eso estoy. (¿Por qué no me avisaron del regalo conjunto? ¡Yo ya le compre una plancha!)

Señor Briks, su insinuación me ofende. Los viáticos que tenía presupuestados para ustedes no cubren ni doce segundos de alojamiento aquí.

Anavril, no comprendo la intención de su comentario. Kirsten es una profesional y cumple con brindar sus servicios de la mejor manera. Sin emitir una queja, no como ciertos personajes vernáculos que no quiero nombrar pero cuya denominación genérica comienza con "gan" y termina con "dules".
(Oh, que más quisiera que traer al señor renegado en el Gulfstream, pero por seguridad no debemos sobrepasar cierto peso, y me temo que he engordado en estos días. Las preocupaciones me están produciendo angustia oral).

Jazmín, una excelente idea, voy a organizar una despedida de soltero para el Señor Mariano en París.
Si no viene, empezamos sin él. No se va a ofender.

A.R.N., qué macana, averigüé, y el SUM (Salón de Usos Múltiples) de la tribu que aloja al Señor Renegado está reservado hasta fin de año.
Siempre nos quedará París.

Señor Pablo, no me recuerde lo del swing, que me pongo loco. ¿está seguro de que quiere alfajiris? Mire que por estas latitudes los nombres parecidos no necesariamente designan cosas parecidas. Usted dirá. Pero no creo que pasen el control sanitario.
Ah, a usted sí le llegó la participación. Ya veo. Entiendo. Está perfecto. Muy bien.

Any, creo que la cultura revolucionaria de Kenya permite este tipo de lujos, nosotros nos tomamos las cosas demasiado en serio.
El sándwich de okapi...a ver, ¿alguna vez comió carne de ñu? Bueno, no se parece en nada.
(además haya que comerlo muy fresco, no se puede conservar. De hecho, tenía al okapi vivo, y le iban cortando lonjas a medida que hacían los emparedados).

Bugman dijo...

Mariela Torres, gracias por la comprensión. Pero reitero, con los viáticos de los gandules no me alcanza ni para la propina del asistente del maletero. El Señor Briks intenta desviar la atención. Recuerde su profesión.

Artus, lo de Pelón...bueno, no importa.
Las tres azafatas son hermanas, no tuve corazón para separar a la familia.
Recuerde que salí apurado, tuve que llevar a la masajista que tenía a mano.
En cuanto al golf, no voy a hacer comentarios. Un golfista es un caballero. No como ese que le fue con el cuento.
Tan errónea es su suposición, que al lado del teléfono celular, en Buenos aires, me olvidé la cámara fotográfica.
¡Y el señor Renegado no se casa, es el Señor Mariano!

Anónimo, algo de eso hay, en serio.

LadyMarian, su comentario me conmueve hasta las lágrimas. Por fin alguien que comprende los enormes sacrificios que estoy haciendo, las privaciones que estoy pasando, el esfuerzo que implica esta misión. Gracias, gracias, gracias.

Despe dijo...

Yo me la juego toda a que el Sr. Renegado está de plena joda con harén. Posta.


"Qué mujer. Qué abnegación. Qué par de piernas". Sencillamente BUENÍSIMO.

"¿Entonces el gobierno cambia todos los miércoles?" pregunté al conserje, que sonrió y dijo "No, las revoluciones nunca triunfan, son una cosa simbólica, un simulacro. El presidente Kibaki las instituyó para desalentar las verdaderas".". Como futura politóloga no pude dejar de notar esta frase. Es tan genial como triste.

Carugo dijo...

Tal vez con un poco de práctica puega ganarle al presidente Kibaki. Usted debe lograr hacer dieciocho hoyos en uno y distraer al mandatario para que éste haga por lo menos 169 golpes.
Vamos, no me diga que no puede, si logró distraer a siete gandules por tanto tiempo para no pagarles el sueldo, esto para usted debe ser pan comido.
Además, está en África! Vaya a hasta el sur del continente y pídale consejos a Louis Oosthuizen...

Viejex dijo...

Y no olvide que también se las apañó para conseguir artículos gratuitos de gandules invitados, estimadísimo mequetrefe.

(Habráse visto! ya todo el mundo nos llama gandules como si tal cosa...)

Carugo dijo...

Viejex:
jajajajajajajaja
Ni que lo diga! Esos son lo peores gandules.
Tan bobos son que hasta envidian la suerte de los integrantes de MIB por estar en una "Ronda de Gandules".
Lo que darían por recibir un latigazo del amado Líder...

Fabiana dijo...

Señor Bugman:

Realmento lo suyo es sacrificio.
Una pena que no lo comprendan como es debido.
Pero la vida de los líderes es así, incomprendida y vilipendiada.
Sepa que admiro profundamente su devoción hacia la seguridad del señor Mariano!


emmmmmm..
no se olvide de avisarme con tiempo para la despedida de soltero, mire que tengo que arreglar lo del pasaporte..

La Ruiva dijo...

Ah.

Estaba preocupada por Renegado, para serle sincera, pero ahora me quedo tranquilísima, esta en buenas manos.

Hasta que lo encuentre usted.

Bugman dijo...

Despe, muchas gracias,sabe que yo estoy sospechando lo mismo. Por algo ya no aparecen sus quejas ni pedidos de socorro.
¿Verdad que si cambiamos la palabra "revoluciones" por "elecciones" la cosa se vuelve aún más triste y cercana?

Carugo, como posible, es posible. Pero con eso de que el Presidente puede meter la pelotita con la mano, la única manera de que haga 169 sería que le agarrara un Parkinson fulminante.
(Además creo que las Reglas Locales incluyen una cláusula especial, el que el gana al presi, termina fusilado).
(El secreto del sueldo de los gandules está en el contrato. La verdad, todavía no me explico cómo fue que firmaron eso).

Señor Viejex, por favor, no sea modesto. El que consiguió colaboraciones gratuitas fue usted. Estoy entre preguntarle cómo hizo y preferir no enterarme.

Carugo, ¡ahhh...la "ronda de Gandules"!...¡cuánto hace que no hacemos una!...con esto de que andan todos dispersos por dos continentes. Uf, qué ganas me dieron de repartir latigazos al azar.

Fabiana, gracias, muchas gracias, me reconforta encontrar comprensión en una estimada comentarista como usted.
(Pero sigo sin recibir participación a la boda del Señor Mariano, y ni noticias de la despedida de soltero, empiezo a pensar que no quieren que asista. Y ahora qué hago con la plancha).

La Ruiva, le aseguro que todo lo que estoy haciendo es por el Señor Renegado. No sabe lo angustiado que me tiene esta situación. Kirsten no da abasto con los masajes.